domingo, 7 de febrero de 2010

César Fernández Moreno



Las Palabras

tienen cuerpo las palabras tocan y son tocadas
son caramelos se las puede lamer chupar mamar
hierven como peces en un estanque tropical
tienen tantas formas como las valvas según las rocas a que se adhieran
pero importa mucho más lo que contiene su nacarado seno
la vida deliciosa frágil del ser que las habita
son transparentes para que resplandezca su contenido
son crisálidas clavos ardiendo
granadas que revientan en la mano si no se arrojan a tiempo
sólo viven para morir
son pilotos suicidas
perecen al tocar su objetivo
la poesía es uno de esos objetivos
uno de los nombres del hombre
su respuesta al canto del gallo
toda expresión equívoca que aclara las cosas
la parte en blanco de los formularios
el himno de libertad de un libre o de un esclavo
un balbuceo muy bien impostado
un abuso del lenguaje
cualquier cosa natural para decir después de hacer el amor
un lenguaje siempre tan intenso como una despedida
el halo que circunda ese lenguaje
cuando se llega al límite sólo hay un modo de hablar
la metáfora decir que una cosa es otra
en el límite todas las cosas son otras
todo es todo la verdad radica en soplos
la poesía la dice no hay otra ciencia exacta
la dice en cierto modo con ciertas palabras
confunde esas palabras las calienta para impedir que la vida
se entumezca en ellas
hace convergir la vida en las palabras
bosques vecinos uniendo sus incendios
el poeta nace se hace se deshace
se rehace renace
es el inspector más general
un contemplativo sin contemplaciones
todas las cosas le interesan por igual pero a algunas les presta
demasiada atención
a otras demasiado poca
es un científico cuya mente funciona sin datos
es un deslenguado
es una cruza de perro y dactilógrafo
para ser poeta basta con saber oler y escribir
su conducta nunca es absurda
nunca sabe en qué recodo encontrará las palabras
siempre está naufragando en la libertad
atravesando de piedra en palabra el río del tiempo
todo el tiempo siente cómo pasa el tiempo
cambia gente por soledad a través de angustia
las estrellas volatilizan a esa gente
pero ese hombre tiene que contarle cómo
son esas estrellas
está prisionero en una fortaleza no puede comunicarse
sino parabólicamente
por medio de obuses palomas mensajeras
silbatos supersónicos
es decir palabras
montado en ellas vuelve de su soledad a la gente
ustedes qué harían si vieran descender un plato volador
correrían a contárselo a todos
cualquier cosa que ve el poeta le parece un plato volador
todas lo son
ustedes escuchen o no pero él debe hablar
no le importa que a ustedes no les importe
mentiras le importa mucho y a ustedes también debería importarles
no piensen en él como poeta sino como hombre
de un tajo él se da cuenta cómo es alguna cosa
relaciones estrechísimas entre cosas al parecer remotísimas
él pone poética la realidad
la pone como es
o tal vez al contrario la realidad es la que se pone poética
las cosas se enternecen se desequilibran trascienden peligrosamente
sus límites
otra vez un bosque pero de otoño con todos sus árboles vibrantes de
balsámicas hojas
un movimiento se inicia alrededor del poeta lo arrastra a girar
para no caer debe aferrarse a las palabras
para flotar en ese vacío hace falta una balsa o un puente colgante
de palabras
o escala de seda o palabras por donde tal vez subir
la situación exige no perecer asumir una forma estable
no tiene otra salida que las palabras así como el atardecer no tiene
otra que las campanas
el poeta está obligado a descubrir y pronunciar esas palabras
una fisura se oscurece en la pulimentada superficie del mundo
donde él introduce la arista más delgada de su cuña verbal
a medida que los hechos pasan a palabras se va apaciguando
el vórtice de realidad
enardeciéndose el de palabras
hasta que el poeta entrega su confesión por escrito
la poesía es el arte de no escribir1
dígalo con palabras como si no lo dijera con palabras
cualquier cosa puede concentrarse en una palabra o extenderse
en mil
hay que encontrar la cantidad exacta que resulte poética
cada palabra tiene mil sentidos
dos juntas multiplican un millón
con el correr del tiempo las precisiones se van desgastando
como templos abandonados en la selva
el poeta quiso fabricar una llave pero le salió una ganzúa
ya no sabe qué puertas abrirá pero las abrirá
admiremos al noble ladrón que sólo roba puertas cerradas
ha aceptado ser un sicario pero de la poesía
ha decidido gastar su tiempo en eso
está dispuesto a consumir un año en una e
a escribir con su sangre letreros luminosos
a escribir con bordes de monedas con lapiceras explosivas
con guantes con la zurda
aunque los dedos se le agarroten o se le derritan
a la madrugada levantándose o acostándose
con el deseo con el hartazgo
él estaba escribiendo
se quedó ciego y siguió escribiendo
el poema es el arma perfecta
complejo aceitado compacto
todo poeta vive como un pistolero
con el corazón en la boca
las palabras le ordenan el mundo pero le desordenan la vida
él no compra un espejo para adornar el dormitorio de su amante
compra la palabra espejo para adornar el verso donde su amante
lo abandona
y se queda solo frente a ese espejo
las balas rebotan en la blindada imagen
el arma funciona contra su portador pero él no quiere soltarla
se agarra del mundo por donde puede
su hacer es lo único que puede oponer al tiempo
el tiempo procura absorberme
integrarme a sí desintegrarme a mí
imposible evitar la lucha entre él y yo
yo lo voy a llenar de mí mismo de cosas en que me transformo
escribir como amar son órganos por donde me vuelco
me lanzo a ser en el tiempo bajo una forma nueva
hasta que me vacíe del todo ya lo sé
pero el tiempo no puede quedar así
hay que ponerlo overo de palabras


Nota:Buenos Aires, 1919 - París, 1985) Poeta y ensayista argentino, representante de la Generación del 40, pero que se identificó con las posteriores, no sólo a través de su obra creativa sino como antólogo y teórico de las nuevas corrientes.
Fundó y dirigió la colección poética Fontefriada y las revistas literarias Contrapunto, Correspondencia y Zona; fue crítico de cine en la revista Nosotros, colaborador del diario La Nación y de la revista Sur. Cubrió la etapa poética de la Generación del 40 como cronista y escritor; como crítico, situó principalmente los núcleos generacionales de la poesía de vanguardia argentina, lo que se documenta en su obra La realidad y los papeles (1967).
Su primer libro, Gallo ciego (1940), contó con un famoso prólogo en verso de su padre, B. Fernández Moreno. A esta época también corresponden Romance de Valle Verde (1941), La mano y el seno (1941), El alegre ciprés (1941), La palma de la mano (1941).
Sin embargo, en 1953, con la publicación de Veinte años después, va a dar un giro sustancial, dirigido a un nuevo tipo de poesía, menos preocupada por el brillo formal y abierta a lo que en aquellos años se conoció como poesía conversacional.

sábado, 6 de febrero de 2010

Joaquín Valenzuela



150


de nuestras bocas sin querer directo al charco
comer entre las latas da más hambre
caen cáscaras semillas zanahoria
papa choclo pan panceta
el puerro blando cae
como una lengua

ahora:
qué tipo de pájaro va a tener que entrar
y a vuelo picar puchero bajo
antes de que lo caído
absorba demasiado aceite
y se vaya al fondo de la fosa del taller
y no se sepa
si son de aserrín o de comida
restos


o


elásticos al viento
por cada tormenta
se quiebra un eucalipto

no aguanta y cae con nido y pollos
aspas astillas volcados coquitos
huevos de cotorra entre las hojas

mientras esto era un campo
un feliz compadecer
un sistema de resguardo

quedaron los jirones
cortezas enganchadas
como cachos de banderas



de no limpiar
se quedará pulcro este silencio


o


kitchinet
puré de los tomates
satelital a tierra

creerse que un retazo de tela
aparece entre la yerba del tacho de la cocina

ver bien y darse cuenta de la punta
tetra pack de una cajita de tomates
que haría juego
con un estampado antiguo de batón de entrecasa


y cosas
privadas tiradas así




157


se resbala la miel del propietario
desde el barniz foresta al sol caoba
esmalte que va del rojo al terracota
un batido instantáneo para rejas

se organizan los carros de los choclos
el salitre anduvo en los galpones
se emparcha lo oxidado con resina
se insiste en revolver pintura seca

los panaderos encargan cestas nuevas
para los kilos extras de miñones
y un par de viejos sueltos se reencuentran
ventilando sus dúplex jubilados

se vende mucha lija enduido clavos
baterías de cocina que se ofertan
a la par de filtros de agua bombeadores

se hacen pozos se limpian farolitos
se blanquean a la cal los paredones
y el bombero voluntario castra en masa
a los perros areneros del otoño

todo bajo la fronda acacio pino
tilo acacio florecido sauce aromo y
desmalezan los baldíos donde en breve
se pudrirá la almeja entre pañales




27


Se supone que sea
esa lámpara de globo fofo, sol, sí, gordo,
el responsable del celeste del lila del naranja. Él,
un poco y también el fitoplancton
del aire decantado acá a tres cuadras.

Dice el protocolo que ese plancton
devora luz pura y es esa digestión la que trabaja de papel de gelatina de colores.

¡Ah!
Ahora sí reventó el tomate en la cabeza
y tenía agua real en las venitas.
Agua que se chorrea por las rejas.
Las ramas del horror se hacen las fósforos
y las selvas de las copas reinos mundos
de donde escapan aves liras con culebras
(son teros con gusano, son las mismas
mascaritas pintadas, teatro grande
que disfrutás del sol y que te pisen
y que te llenen de actores con sus telas
y que actuemos la comedia que se escribe
tac, tac, tac como las locas que se escriben
a ellas mismas en sus máquinas de perras
y sin tiempo a elegir cuál de las puertas
salimos sin ensayo, más vale a los ponchazos
tierra loca del todo, Opera House, Royal Imperio
con tomate que revienta y debe ser
tan malo el argumento, sol
que por eso te tirás sobre nosotros
siempre, siempre.

Nota:Nació en el año 1971 en la ciudad de Dolores pero desde hace 15 años reparte su vida entre tres o cuatro ciudades. Estudió teatro y bellas artes en Buenos Aires. Publicó "Actividad Física" y "Doméstico" ambos en Ediciones en Danza.

viernes, 5 de febrero de 2010

Juán Carlos Bustriazo Ortiz



Tan huesolita que te ibas (del libro "Elegías de la piedra que canta")

tan envidiada de qué sombras la tierra ardía huesolita
la siesta ardía melodiosa tan como ibas tu sonrisa era
una piedra arrobadora y era otra piedra mi costilla
dulcequeamarga solasola cuajada de alta pedrería eran
tus voces tan palomas eran tus manos piedras finas
guitarra tan azuladiosa eras la piedra que acaricia piedra
te ibas quién te roba última brisa de la brisa o
flauta mía o leja y rota tan huesolita que te ibas tan
de la gracia mucha y poca si cuando vuelvas ves mis
días oh piedra llena llaga

hermosa!


Te regalé unas cuentas indias (del libro "Elegías de la piedra que canta")

y había un color de aroma hereje tan sobre mi caía el
cielo amarilleaba su piel verde yo sé que labro joya
oscura sólo por vos que me la entiendes porque a vos
te hablo en esta piedra enrumorada de caldenes quién
sino vos me la naciste y en quién sin vos ella se mece
te di en la tierra qué colores sonorositos magamente
remotas gemas de collares ascuas de piedras de otras
gentes besos de piedras recobradas entre tus manos
vieja fiebre alegría vieja o amoríos de aquella aquel que
están sin frente te regalé gualicheríos piedras de dulces

redondeles



2 (del libro "Unca bermeja")

en un caldén de agua llovida
anaranjado el quejón llámate
el que tócase el pecho malo
con un ala de rocío puro
nunca jamás habíalo visto
y eso que anduve en dos mil montes
habrá querido que así viéralo
para que oyera que llamábate
ay el quejón anaranjado
pidióme el juan para humanarse
para quejarse loco y pintado
inmóvil en sus regias plumas
he ahí que vino un chingolito
con su arpegio húmedo y verde
y el chingolo dijo tu gracia
desde un molle tirando a triste
y el que rumora “bicho-feo”
hermosamente cantó tu aura
ay en el monte ensangrentado
saquéme ojos porque comieran!



6 (del libro "Unca bermeja")

(barro de avispa condenado
por los solones sin arrepientos
barro eternal de este gentío
de estas cáscaras como personas
de estos tan encarapachados
crías de hembra y de peludo
de hembra mujer y bien pisada
en las cuevas debajo el monte
de ellas vienen los piches rubios
los peluditos de qué y qué padre
cáscaras blancas cáscaras negras
coloraditas y enrizadas
si váse un padre viene otro
para ser padre otratrozmente
ellas acuéstanse en el barro
bajo el mollar tálamo poco
gimen barrosas y delicadas
porque algo quédales todavía
cuando sus ojos engrandécense
entre este barro del fin del mundo)


Nota:Nacido en Santa Rosa, La Pampa, en 1929, la obra del gran poeta permaneció olvidada durante décadas. Y, sin embargo, su impresionante hiperproducción –76 títulos publicados– es el testimonio de una de las poéticas más personales del panorama de la poesía argentina del siglo XX

jueves, 4 de febrero de 2010

Nicolás Guglielmetti



Sobre la joya


Ni a palos

El tiro del final
se enrosca contra
las telarañas de las botineras
ampolladas de pasar betún

Don julio
habla de la
predistribución

El burro putea
de lo lindo en medio
de un corzo que parece
haber tomado mal la mano

Cabral agacha la cabeza

A los caudillos charruas
esto le cae de para bienes

La lengua
dislexia
La bocha a raz
y la inequidad
de carrileros que
deambulan como estorbos
ostentosos

Vos de que estorbas augusto?

Acá el poema muere

A nadie le calienta demasiado

Habrá nacido?

Habrá surgido de entre los rodetes
de los marineros que llegaban de Génova
Elucubraciones de este calibre?

Es una locura

la pendejita
se clavo un bicho
y sigue saltando por martin

No hay pique
parece decir
un indescifrable
borghi


Lo digo o no lo digo?

falta
el cartelito
con el tiempo

Yaaaaarap
La que te devoraste
y tatantatan


La cancha
para quien
la trabaja
y se terminò




Del libro "El mètodo Cappa"


Un entrenador, en un congreso, dijo que había hecho una encuesta acerca de qué es jugar bien, y que la gente no se puso de acuerdo y por lo tanto él concluyó que jugar bien es ganar. Entonces yo dije que había hecho una encuesta preguntando qué era una puerta. Y como no encontré una definición precisa llegué a la conclusión de que las puertas no existen" Ángel Cappa


Mufa

Era uno
De esos partidos
Que no dan para más.

Había limpiado
a Nieto y dado la orden
a los laterales
Como un guardabarrera
cansado


entonces Beligoy
invento un full chiquito
como las monedas
que le impactaban en el lomo


quedé sentado en silencio
sintiendo las voces de los auxiliares
por encima del foso.

gilicocho me dije pero así también podría
estar diciendo en el banco de al lado
un tipo de carne y hueso como yo
con convicciones diferentes



Dobleces y apellidos inacordables


Definitivamente este es el futbol de hoy
Bolatti cedido a préstamos sin opción desde Porto
El venezolano dejado libre de Colon
Más algún arranque de Pastore y De Federico

Me pregunto, por que se me canta,
Como salió el Barsa mientras el hijo de uno de los delanteros
Se redunda tratando de explicar el apellido de su madre


Dice Nicolás: -Nací el 30 de septiembre del 81 en Bahía Blanca. Formé parte del proyecto Vox Ruta 33 para jóvenes escritores. Participé del calendario poético 08 de Hemisferio Derecho y en algunas antologías de Baires. Edito el Suplemento Cultural Nexo del Periódico Ático (Bahía Blanca) y mantengo los siguientes blogs que son como una suerte(o desgracia) de sala de ensayo: Poemas con Chanfle, The End y Múltiplos de yo Vol. 1,2,3,4 y 5. En breve será publicado “Bella Vista”, mi primer libro.

miércoles, 3 de febrero de 2010

Jorge Calvetti



Poema encontrado en la tumba
De Xucuyoc, Cacique incaico de Jujuy


Alguna vez, al discurrir los siglos
igual que el viento a la liviana tierra,
la mísera memoria de los hombres
se acercará hasta aquí. Vendrán a verme
y ofenderán mis huesos y mi sombra
las espectrales manos de la Historia.

Yo, el Xucuyoc, ordeno para entonces:
Dejadme en paz. Yo he sido un hombre
igual a todos, como todos, vano;

Buscadme en el ancestro de mi pueblo,
en la raíz de un grito de pelea,
en los espasmos del placer o el odio,
en el temblor final de la mirada
de un hombre de mi raza. Allí estoy yo.
Este gastado polvo es nadie y nada;
en el futuro se erguirá de nuevo
pero no seré yo. Yo ya estoy muerto.
Mi eternidad es esta piedra rota.



Maimará

Este es mi pueblo.
Su nombre quiere decir: “Estrella que cae”.
Hasta aquí llegan pocas noticias del mundo.
Recibo cartas de mis amigos; me dicen que todo marcha bien, que en
algunos países se vive una vida verdadera
Y que en otros, la esperanza crece.
Yo no sé nada. Me alegro por momentos
Y me encierro otra vez en mi pueblo.

Todo se habla de soledad.
El viento sacude las noches como árboles.
Los mismos pájaros despiertan las mismas mañanas.
El tiempo golpea las casas
Y las casas golpean contra el tiempo.

Aquí he vivido mi infancia.
Era feliz. Ignoraba hermosamente la vida.
La infancia...
Los recuerdos más viejos vagan por la memoria, como doña Melchora por el
pueblo.
Tiene ciento cuatro años. Habla sola, como los recuerdos.
Cuando me ve, me dice: buenas tardes maestro...
Aquí estoy,
Buscado y dejado y encontrado por el amor.
Pero no crea que puede hablar de soledad.
Todos tenemos mucho que hacer en el mundo y no hay tiempo para estar
solos.
Es que el futuro está subiendo desde el fondo de la tierra,
Lo veo crecer en mi hijo. Mira con los ojos de mi hijo.

Sí, ya lo sé. Son hermosos, los carnavales y los pájaros y la fastuosa
inocencia de los pájaros...
Pero sé también que el canto y la alegría y el coraje de muchos amigos
del pueblo están durmiendo en una botella de vino
¡y nosotros tenemos mucho que hacer!

Yo por lo menos,
Trataré de luchar con mis palabras.
Tengo que decir a mis amigos que no estamos solos y que debemos trabajar
para que el mundo sea mejor.

Este pueblo es muy chico.
Un carnavalito puede envolverlo.
El golpe de un caballo es demasiado para él.
¡Qué hermoso sería levantar su estrella y llamarnos, con verdad,
hermanos en un mundo sin justicia!

Mi pueblito es muy chico.
Así deben ser todos los pueblos chicos del mundo.
Por la calle de mi casa veo pasar la vida;
La desgracia, el amor, la humildad, los borrachos...
Pero creo que nadie piensa en nadie.
Nadie sale de sí mismo.
Todos casi todos, están ahogados en ellos mismos y es necesario cambiar.

Aquí sigue todo igual...

Si subiera a las cumbres, estoy seguro, vería pasar los años como esos
perros que acezando y husmeando el miedo pasan interminablemente
ocupados en sus sensaciones y eso no puede ser, ¡no puede ser!



La Basura


Yo saco la basura a la calle
envuelta con papel y cuidado.
Quedan allí mezcladas, las sobras de la vida,
cáscaras del tiempo y recortes del alma.
Las dejo en la vereda con tristeza
porque son restos de fruta, de comida
y de literatura
con las cuales,
uno jugó a vivir o se creyó existente.
Y también porque también, acaso, sin nosotros saberlo,
alguien nos haya envuelto
con papeles de cielo, con nubes de cuidado
y estamos a la orilla del universo
y nadie nos despide.
Por eso,
yo saco la basura, la dejo en la vereda,
y le digo adiós.


Nota: Jorge Calvetti (1916-2002) fue poeta, periodista y asesor en temas culturales. Estudió en Jujuy -donde nació- y en la Universidad Nacional de La Plata. Forma parte de la Generación del 40. Perteneció a la redacción de los diarios "La Prensa" y "La Nación" y colaboró en las revistas "Sur", "Leoplán" y "El Hogar". En 1955 compartió la dirección de la revista "Tarja" junto a Manuel Castilla, Héctor Tizón y Jaime Dávalos. Miembro de la Academia Argentina de Letras.Gran Premio de Honor de la Fundación Argentina para la Poesía y Premio Municipal de Poesía por "Imágenes y conversaciones" Fue declarado Ciudadano Ilustre (post mortem) de su provincia natal. "Sobriedad, equilibrio expresivo y notable destreza formal definen estilísticamente los rasgos más característicos de esta firme evolución creadora, ceñida con apasionamiento entrañable a la evocación de la tierra natal y de sus raíces primordiales", así se describe su trabajo la "Enciclopedia de la Literatura Argentina" dirigida por Orgambide y Yahni. "Fundación en el cielo", "Memoria terrestre", "Escrito en la tierra" y "Poemas conjeturales" son algunos de sus libros.

martes, 2 de febrero de 2010

Carlos de la Púa



Hermano chorro

Hermano chorro, yo también
sé del escruche y de la lanza...
la vida es dura, amarga y cansa
sin tovén.

Yo también tengo un laburo
de ganzúa y palanqueta.
El amor es un balurdo
en puerta.

Con tal que no sea al pobre
robá, hermano, sin medida...
Yo sé que tu vida de orre
es muy jodida.

Tomá caña, pitá fuerte,
jugá tu casimba al truco
y emborracháte, el mañana
es un grupo.

¡Tras cartón está la muerte!


Quiniela

Sos como esa cifra taura y salidora
que ya tántas veces me sacó de pato.
Cábula que nunca se cortó hasta ahora
y por ley de juego yo nunca la bato.

Sos como esa cifra siempre ganadora
pero que una vuelta tendrá que meterme.
Sos como esa cifra tan respondedora
pero que algún juego tendrá que joderme.

¡Sos como esa cifra taura y salidora!



La pebeta de Chiclana

Fue como todas... Se abocó ante el vento,
le gustaba el lujo, le tiró el gotán,
y dejó la vieja sola en el convento,
y fue pa'l cotorro de un niño bacán.

Y bebió en diez años toda la alegría
y supo en diez años toda la crueldad,
cuando dio el remache de la fulería
la seña jodida de la enfermedád.

Y sin un consuelo, sin una aliviada,
la que de la mugre se abriera tan mal
pagó con la chinche fatal, angustiada,
la deuda sagrada con el arrabal.



Línea 9


Era un boncha boleao, un chacarero
que se piyó aquel 9 en el Retiro:
¡nunca vieron esparo ni lancero
un gil a la acuarela más a tiro!

Eran polenta el bobo y la marroca,
y la empiedrada fule, berretín.
De un grilo una casimba daba boca,
y un poco la orejeaba el chiquilín.

El rropaé que acusa ese laburo
trabucó bien al boncha de culata,
pero el lancero trabajó de apuro
y de gil casi más mete la pata.

Era un bondi de línea requemada
y guarda batidor, cara de rrope...
¡Si no saltó cabrón por la mancada
fue de chele no más, de puro dope!


Nota: Su nombre original fue Carlos Muñoz del Solar (La Plata, 14 de enero de 1898 - 1950) fue un poeta y periodista argentino, también conocido como el Malevo Muñoz.Publicó un único libro, La crencha engrasada, y fue uno de los máximos exponentes del lunfardo.

lunes, 1 de febrero de 2010

Aldo Novelli



No puedo

(a Dante Sepúlveda y Álvaro Urrutia)


No puedo escribir/ no puedo
y me duele el alma
me duele el alma desde la tapa de los sesos hasta los huevos...
es que no puedo escribir/ no puedo
y se me parte la cabeza y los ojos me arden
me arden tanto que no aguanto más
y con un cuchillo de cocina
me arranco el derecho como si fuera una bolita de vidrio blanda
como los relojes de Dalí y las mujeres de Picasso
como las babas del diablo que caen por mi boca
cuando no puedo escribir/ no puedo/ no puedo.

Y entonces me vuelvo loco
voy corriendo y saco la guita debajo del colchón
llamo a mis amigos y les pido plata
le robo los ahorros a mi vieja
y salgo decidido a comprarme una AK47 o una Magnum 44/
paso por la iglesia y pido perdón
negocio mi futuro cielo/
me cubro el hueco donde estaba el ojo con un parche negro
y me voy a Mc Donalds
y les grito donde están las hamburguesas de cartón y mierda que matan pibes
¡¡hijos de puta!! ¿dónde están?
y empiezo a disparar como un desquiciado contra el payaso Roland
y lo dejo perforado de lado a lado convertido en un guiñapo sanguinolento
contra un cartel de una hamburguesa gigante y jugosa/
mientras los estúpidos mirones de televisión tragan apurados
una Mc Nífica de doble queso y mierda picada.

No puedo escribir/ no puedo
y les digo ahora a ustedes:
es mejor que abandonen esas hamburguesas que están tragando
que apaguen el televisor
y se acerquen a sus hijos/ amigos/ hermanos o vecinos
y les pregunten dulcemente:
“que te pasa querido
acá estoy para escucharte
¿decime por favor/
que vas a hacer con esa metralleta checa de vacío
con una frecuencia de disparo de 600 balas por minuto
que tenés escondida debajo de la cama?”.



Reyes magos
(a mi hijo Manu)


Cortamos un manojo de pasto verde
llenamos una lata con agua
y colocamos todo cerca de la puerta/
después nos sentamos a escribir la carta:
- ¿que le vas a pedir a los reyes?-
- justicia papá - me dijo
- no, pero eso es muy difícil -
- cómo, ¿no son magos? -
- sí, pero... -
- no me dijiste que pasan por el ojo de la cerradura
porque es más fácil eso/ a que un rico entre al reino de los cielos -
- tenés razón Manu, le pediremos justicia -
y cerré la carta con un "que así sea".

A la mañana siguiente
el padre de Carlitos
consiguió trabajo en la fábrica de papel.-


Ese tipo

Yo soy ese tipo que ha cometido la osadía
de creerse poeta por unos instantes
esas efímeras eternidades que me tornaron insoportable,
y excavó con desesperación en el fondo de la noche
buscando palabras desconocidas
para dárselas al mundo en una jauría de gaviotas.

El que arrojó piedras a vagones ajenos de trenes inalcanzables
que cruzaban el oxidado horizonte del desierto,
el que pateó pelotas de trapo envueltas en viejas medias
en un potrero de cardos rusos gigantes y vientos furibundos,
y corrió entre cigüeñas negras y alacranes amarillos
para calmar la sed de infinito y el hambre de mujer.

El tipo que se dejó crecer la barba
y lanzó volantes rojos en el aire espeso de la ciudad
como un acto de rebeldía en medio de la derrota.
El que recorrió bares y cabarets
buscando a la hembra más puta del mundo,
y terminó durmiendo sobre las mesas
la borrachera de todos los poetas malditos de la historia.

Yo soy el pastor de ovejas descarriadas
adicto a las sombras bajo la gran luz.
El lobizón que se hizo hombre
en una noche de incontables lunas sin cielo.

Yo soy la oveja que se comió al lobo.

Yo soy ese tipo que llaman padre
el santo padre putativo corruptor de menores de espíritu
adúltero de vírgenes endemoniadas exorcista de toda estupidez.
El que cura las llagas de mujeres en pena
místico sanador de seres vulnerables de corazón.

Yo soy el dador de semen, el precario proveedor de cielos.

El que camina bajo la noche en callejones oscuros
y hace discursos salvadores para un tiempo desquiciado
entre multitud de cartoneros, desterrados y borrachos que aplauden y ríen
mientras las cucarachas observan la escena desde prudente distancia.

Yo también soy el tipo
que ha cometido la estupidez de escribir este poema,
él mismo, que tiene ahora la insolencia de ofrendárselo a ustedes
como un brusco zarpazo en la voz del silencio.


Nota:Aldo Novelli. Poeta, cuentista, ensayista. Nació en 1957. Vivió en Challacó, un campamento petrolero en medio del desierto patagónico, hasta los 13 años, en que se traslada a Neuquén, ciudad enclavada en el valle de las quimeras. Vagó por el país hasta retornar a la ciudad de las manzanas prohibidas, donde reside actualmente. Edita el plegado de arte y literatura ‘Animal Urbano’. Libros publicados: “La noche del hastío” Ed. Limón – 2003; Plaqueta “16 poéticas” Ed .Limón – 2004 -“Agonistas del fin del mundo” Ed. La luna que – 2005. Publicó en las siguientes antologías: “Poesía y cuento patagónicos” - 1992, “La Poesía en Neuquén” Ed. Sec. de Cultura del Neuquén – 1993, “Poesía y cuento de la Patagonia” Ed. FBPN – 1994; “La Palabra escondida” Poesía escrita durante la dictadura militar – 1996; “Poesia Neuquina de los 90” Ed. Narvaja Editor – 1996; “Canto a un Prisionero” de Ed. Poetas Antiimperialistas de América – Otawa -2005; “País de vientre abierto” antologia de poesía social argentina – Ed. Ediciones Patagonia -2205. Ha publicado poemas, cuentos y ensayos en diversas revistas de poesía y revistas digitales. Fue miembro del jurado del Fondo Editorial Neuquino, integró el grupo de poetas ‘Poesía en Trámite’ formado por veinticinco poetas de la región, que realizaron lecturas, espectáculos y perfomances callejeras y del grupo 'Poetas del Montón' que formaron la 'Casa de la Poesía' de Neuquén. Estudió parcial y caóticamente, la carrera de Licenciatura en Letras y la de Periodismo entre otras. Actualmente es corresponsal de la revista de poesía ‘La iguana’ , del sitio en Internet 'El Muro Cultural' y la revista de poesía “El camarote” – Viedma – Río Negro. Trabaja como Analista de Sistemas en una empresa de servicios informáticos, y se siente con mucho pudor, poeta.