sábado, 7 de septiembre de 2013

Julián Bejarano





Las comedoras de patatas


es invierno
y todas
los que rodean la mesa tienen gorro


una le ofrece azúcar
a la que está sirviendo el café
en cuatro pocillos iguales


en la otra punta de la mesa
la que corta las papas en rodajas
mira a los ojos a la que acerca


su mano a la bandeja
una luz a fuerza de kerosene
ilumina el momento irrepetible


de una mujer de espalda
de otras sirviendo
y de la pava casi saliéndose del cuadro










El doctor Paul Gachet


una boina de invierno
que no logra retener
pelo colorado arriba de dos antenas


un libro arriba de otro
y un codo apoyado
sobre la mesa que termina


en un puño doblado
que presiona a la altura
de la cien


hay debajo de las cejas
un par de ojos azules
separados por una montaña


elevada que parece
una extensión de la frente
luego viene una zona


rojiza y húmeda que permanece
cerrada subrayada en su mayoría
por pelo alineado que marca


algo que empieza y termina
después sí todo desemboca
en un ovalo bastante mutilado










Café nocturno


son las doce
y el bar
aún no se pone


la mesa de pool
en el centro
un hombre de traje blanco


mira las tres bolas
desordenas
sobre el paño verde


dos bastante borrachos
que apoyan las cabezas
en la mesa que está contra la pared


debajo del foco de luz
dos vasos trasparentes
cerca de dos personas que se quieren


el mozo se demora
y el hombre de camisa azul
que con el codo doblado


asegura el mentón
comienza a mirar
la puerta vacía detrás del mostrador









La italiana


la mujer tiene cara de hombre
pañuelo colorado que le tapa más de la mitad de la cabeza
que deja entrever un flequillo stone


ojos saltones nariz grande y labios pintados de rojo
con las palmas cruzadas apoya toda la fuerza del cuerpo
a una pollera colorida


que tiene un arco de alambre que si estuviera parada
se vería que a sus piernas
las tapan una esfera cortada a la mitad


la mujer no dice nada
parecería ser que ni las margaritas
que sostiene en una de sus manos


lograron moverle aunque sea un pelo
es dura como la tención de los celos cuando arranca un noviazgo
esta ahí quieta delante del genio


pero preferiría estar en la cocina amasando
para la cena o el almuerzo
eso se le nota en la cara de acá a la China










Campamento de gitanos con caballo y carreta


cuando veo las carretas
se me vienen a la cabeza
como mínimo dos imágenes:


una es la bolsita de plástico
llena de soldaditos verdes
con la que jugaba de chico a la guerra


y la otra es una película
en blanco y negro
donde la trama principal


es un robo a un camión de caudales
pero en el cuadro los caballos pastan
y los ladrones parecen


haber llegado a un pueblo abandonado
con cielo verdoso y suelo amarillo
uno imagina que el botín


es una bolsa blanca llena
de monedas de oro y lingotes
que tiene impresa una s con un palito que la atraviesa


y que el sheriff no tardara
casi nada en llegar
tras dejar atrás una polvareda bárbara

-Estos poemas forman parte de “La silla” libro inédito.

Bio:Nació en Capital Federal el 20 de Junio de 1983. Pero reside en Paraná, Entre Ríos desde el año 1989. Desde el año 2000 al 2004 cursó y aprobó 33 materias de la carrera Licenciatura en Marketing. En el 2005 cursó el primer cuatrimestre del Profesorado de Lengua y Literatura en la Universidad Autónoma de Entre Ríos. En 2008 publicó su primer libro A Eda, por su dulzura en Ediciones de la intemperie. En 2009 La prefabricada en Colección Chapita. En el 2010 Humito en Ese es otro que bien baila, ese mismo año inventa junto a su amigo Ariel Delgado al poeta entrerriano Román Sangoy, quien cuenta con dos únicas obras (Pillín, ese es otro que bien baila 2010 y Las chicas de barrio son mejores cuando te lastiman, Gigante 2012). En 2011 editó Superclásico, en Ese es otro que bien baila. Para este año 2013 prepara La caja de poesía Los materiales que contiene 5 libros (Farmacia, Los cimientos, El alguacil y la tacuara, Nunca quiero que se termine la fiesta y Las montañas doradas en el cero de Marzo) que saldrá editada por Gigante.

En el 2010 funda con 4 amigos (Delgado, Podestá y C. Monti) la editorial de poesía joven Ese es otro que bien baila, que deja de funcionar en el año 2011. En el año 2012 crea junto a Manuel Podestá el súper sello editorial Gigante en el que trabaja en la actualidad. Poemas suyos fueron publicados en revista Ñ, en Metrópolis de Mexico y en Def Ghi de Santa Fe. En el año 2010 participó del festival de poesía de Rosario.  

viernes, 6 de septiembre de 2013

Manuel Podestá


Cómo se sostienen

Hoy no hice otra cosa que escuchar en la radio,
una serie de temas de baja calidad. 
Ayer se rompieron los dos calefactores de la casa. 
Uno arreglé yo. Al otro lo solucionó mi hermano.
Dos tornillos puestos al costado del metal
que contiene y expulsa regularmente 
las llamas por la pieza. 
El aprovecha y me explica algo del oxígeno,
un mecanismo que no logro comprender. 
Ayer vi imágenes de esas pelotas redondas
ubicadas en los suburbios de la galaxia. 
No logro entender cómo se sostienen
en la oscuridad del espacio.
No logro comprender muchas cosas.
No alcanzo a entender muchas reglas.
Que la inteligencia humana se haya desarrollado
me parece algo incomprensible, casi ridículo.





Un hermoso ovni


Los incendios nocturnos
atraen a las naves estelares.
Tirado dentro de la carpa
mi único y hermoso paisaje 
es ese tono rosado 
que prende y apaga
en la oscuridad del espacio.
Mañana voy a planificar 
nuevas ideas
para mejorar todo esto. 
Me encantaría robarme un libro.
Pero no me animo.





Un partido de tenis

Afuera comenzaron a quemar los pastizales.
Hace semanas que no cae agua.
Esa quema puede tomar
la estructura de un incendio
y traer algunos peligros para la zona.
Situación que mucho no nos importa.
Con mi papá miramos un partido de tenis.
Él hace movimientos con los brazos
como de volea o como de revés.
Se emociona cuando sucede un drop.
Siempre sabe cuando la pelota es buena o es mala.
Él tenía un estilo.





Una canoa naranja y gris

Después de remar durante dos horas por el río,
de pasar por arriba de las piedras negras
sumergidas en el agua turquesa,
de esquivar un par de remolinos pequeños,
llegamos al puerto donde los niños
jugaban sobre la arena sucia,
sus padres pescaban sobre la costa,
los más experimentados sobre el muelle 
a pesar de la crecida.
Por la noche, rojos por el resplandor del sol,
desperté quejándome,
no tanto por las quemaduras,
más que nada por los dolores en las muñecas.
Me diste una pastilla y eso calmó mi mal estar;
debería agradecértelo aunque haya pasado tanto tiempo.
Remar pegados a las costas nos costó el doble:
no sabíamos que ir por el lecho facilitaba las cosas.
Mi única seguridad durante el trayecto
fue el temor de morir a una edad donde viajar
y charlar le da sentido a nuestro tiempo.




Una tempestad de shores en mi mente

Me pregunto cuántos millones de planetas
y civilizaciones se destruyeron
mientras veo pasar hermosas entrerrianas con shores. 
Esas chicas deberían saber que: 
las galaxias se mueven en la oscuridad cósmica;
las mismas leyes físicas se aplican en todo el universo;
los años luz no miden tiempo, sino grandes distancias;
las galaxias nacen, viven y mueren como ratas.
Estamos tirados sobre la arena de Valizas 
pensando en la galaxia de Andrómeda, 
ubicada a dos millones de años luz de casa,
una inmensa tempestad de estrellas, gas y polvo. 
Te mostraría bien cerca el movimiento de un púlsar 
girando dos veces por segundo.
Un púlsar es un sol en la oscuridad interespacial, 
es como un gran faro que alumbra 
a las naves intergalácticas en sus aburridos viajes a la Tierra.

Bio: nació en La Paz, Entre Ríos, en 1984. Vive en Paraná desde 2002. En 2010 juntó con tres amigos inventó la editorial Ese es otro que bien baila, donde publicaron unos quince títulos de poetas jóvenes de distintas provincias del país. En 2012, junto a Julián Bejarano, creó la editorial Gigante. En diciembre de 2009 publicó su primer libro de poemas, Uruguayita (Eloísa Cartonera). En 2010, Valiant (Ese es otro que bien baila). En 2011, Superclásico (relatos, Ese es otro que bien baila). En el 2012, El día perfecto de la tierra será el último de todos (Gigante). Otros títulos publicados: Imperio (La propia Cartonera, 2012), Los menos experimentados (Julieta Cartonera, Toulousse, 2012). Participó de dos o tres antologías. Este año la editorial Gigante tiene proyectada la publicación de la colección Los Ovnis, integrada por cinco plaquetas: Acá están todos, Algunas cosas sobre la confusión, Chaco For Ever, Qué hermosura y Parker.

domingo, 1 de septiembre de 2013

Pablo Albornoz








No sabes lo difícil
que es estar con
vos/el cadáver
de un ángel
se pudre en
mi corazón/
Cuántas oportunidades
tenemos?
yo descubrí la muerte
y ahora no soy el mismo/
yo descubrí la fosforescencia
sobre las tumbas/
no sabes lo difícil
que es hablar
con la gente
del mundo real/
hay tantos recuerdos
enfrentándose
cuando cierro los ojos/
Cuántas oportunidades
tenemos?




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Ella está ocupada
en no hablar
de mí/
ella necesita
creer que no
existo/
que soy como
esas rosas
de plástico/
que renuncian
a la belleza.




___________________________________





Me desperté con los
ojos húmedos/
nunca voy a verla sonreir
(ella está lejos)
y aunque no conoce
el futuro de mis manos
y (de mi cuerpo)
ella sabe/lo que saben
los muertos/
yo no soy real y el amor/
es suerte.



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A la tristeza
ella
quería quitársela/
con oraciones
y ayuno/
quería olvidarse
para siempre/
de los demonios
sin hogar/sin
oportunidades/
quería limpiarse
los ojos
con la luz/
de los que no
creen/
en la muerte.




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Alguien murió/y su sombra
se queda con mi único pensamiento.
Mañana/cuando mis bronquios funcionen/
voy a escribir sobre el ángel/
que se entristece/entre las piedras.
Mañana/cuando vuelva el aire.




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Bio: Nació en Magdalena, provincia de Buenos Aires,el 14 de Junio de 1978.
Publico en poesía:"Restos de fe" (Ediciones de La Eterna). Es hincha de San Lorenzo.






lunes, 26 de agosto de 2013

Piero Iurato



Poemas del general-fraile
Félix Aldao
(1785-1845)


(I)

Yo, Félix Aldao, hijo de una religión
muerta, cansado de cruentos
combates, y amansado por los dones
de la fortuna; abandono la pólvora
por una caricia y envaino mi sable
por un ardor. Sólo acepten
mi rapto queridísimas Limeñas.
Olviden a su patria y a su familia.
Incluso olviden su alma,
sus nombres y sus rezos.
¿Quién las amará cuando tengan
las piernas hinchadas de trabajos pesados
o cuando tengan la piel por los talones
y una virginidad tan arraigada
como la ceguera de una iglesia? Mujeres,
que sólo sirven para contener
mis excesos como un bálsamo
que enjaula a los espíritus rebeldes. Mujeres,
que me sucumben entre una apostasía y una iglesia
que me niega el matrimonio. Mujeres,
eso deben ser.




(II)

Encontrábame aún
con el escapulario, con la prédica
en la punta del sable y con
la convicción frente al terror de
mis enemigos, cuando el grito
de ¡a la carga! despertó mis vicios
más ocultos:
Ellos me temen,
temen al capellán vestido de blanco,
separando y descuartizando sus pecados.
Ellos no pueden divisar mi sable
aunque yo sí sus cuerpos.
Por eso los absuelvo,
los redimo y los mato,
bañándome en sus interminables
chorreras de sangre.
En fin y al fin,
todo es
un gozo que se perdona
con la espada.




(III)

En varias partes desgarré
mi hábito también mis
miedos y otras
ideas.
-Guerrillas en las sierras del Perú-
¿Cómo no acaudillar a las masas indígenas
abandonadas en la timidez
e incapaces de resistirse a una conquista?
¿Cómo no mandar a empalar
a los torcidos realistas españoles
envueltos en esos rojos de reyes?
Por la religión, la patria
y el rey ya no pueden
hacer nada porque mi sed
comienza con el vino y mi amor
se obsesiona, incluso
en la matanza de mis propios
amores; cual león
desgarra a sus cachorros.




IV)

Pehuenches: no hablo
su mapudungún, no creo
en sus dioses, no practico
sus hábitos. Aunque sí trato
con sus mujeres: penetro
sus vestiduras, obturo
su barbarie y esgrimo
sus lágrimas. Porque todas
lloran en mi oficio de torcer.




(V)

Patria, mi Patria
querida, ya he dejado de matar
por tu nombre. Pero mi rencor se alimenta
con las palabras insanas y lastimosas que salen
de sus bocas. Mejor vivir
apartado de esta sociedad
acusadora, a sentirme
mordido por esas miradas llenas
de oprobio.
Mendoza, mi Mendoza querida,
he partido hacia tus tierras
pero he encontrado maltratos
que no deben ser.
Palabras insanas y lastimosas en mi pecho.
Palabras afiladas como la hoja de una espada.
Palabras que inician un fatídico solo de clarín.


Bio: Nací en Buenos Aires el 17 de Marzo de 1987.
Estudio piano, composición y dirección orquestal con diferentes maestros.
Asistí a diferentes talleres literarios. Escribo poesía y prosa, interesado en la filosofía y
antropología como matriz de la voz poética contemporánea.

jueves, 22 de agosto de 2013

Javier Martínez Ramacciotti


-*-

Antes de comenzar a mirar
hay lo que sé: estoy debajo de una rama
y  aunque tengo mi DNI en el bolsillo derecho del jean
observo el río
sabiéndome un relieve entre otros
desde esta perspectiva,
un relieve desde cualquier perspectiva
incluso la mía: cuando abro los ojos
tampoco yo tengo ningún interés en verme

Hay unas vacas que mugen desde la orilla opuesta del río
prometiéndome
con cada mugido
el retorno a una materia
anterior al paisaje.
Flotan pedazos de islotes que se desprenden
en el transcurso del día
siguen la corriente y yo que quisiera expresar
el nudo que tengo en alguna parte del pecho
pero es tan raro estar frente a un río
tan extraño ser testigo del lado más amable
de la destrucción
tan pero tan desconcertante escuchar esos mugidos
atravesando la distancia de las orillas
como gritos de auxilio en un lenguaje opaco
propio de seres que me temen
y temo.

Más allá
en donde supongo una tierra
se desploma y viaja tranquila rio abajo
ahí justamente comienza a oscurecer.
Antes de esconderse del todo
el sol acaricia las puntas de las cosas
que no dan sombra
ni la requieren.

Yo
insisto a pesar de todo en mí mismo.




-*-

No sé cómo llegué a este lugar.

A veces uno abre los ojos y está rodeado
recuerda exactamente qué caminos tomó
con quienes lo hizo y reconoce todo lo que encuentra
sin embargo se escucha diciendo por lo bajo
que no sabe cómo llegamos a este lugar.

Y se me ocurren ideas pasajes frases
recuerdos nombres mapas
que podrían explicarlo y enceguecer al mismo tiempo.
Prefiero decir solamente que hasta aquí vine caminando
con la cara tapada bajo mis manos y temblando
que no quiero estar sobre las cosas sino entre ellas
que no traigo nada nuevo para agregar bajo el sol
que siempre pero siempre
tengo miedo.
Y  que nunca es bueno ver caer algo desde tan alto
a menos que uno caiga también con ello.




-*-

Y es entonces cuando al despertar
levantás los párpados y aún tenés
una cortina de arena en las córneas.
Hace siglos que dormís
con los ojos entreabiertos espiás
las horas que ya han ocurrido y no te pasaron
a vos, a mí, repetís varias veces hasta quedar afónico.
Un puñado de arena en la garganta
se te atraganta cuando intentás comer los minerales ocultos
porque aún tenés un resto de confianza en lo que se esconde
porque no podés asentir que el panorama extendido
agota lo que hay al frente alrededor y detrás tuyo.
¿Pensaste qué hacías acostado en una planicie de arena
si habías despertado de una resaca de noche
o habías nacido del huevo amarillo de un lagarto confundido?
Buscás en la luz al fondo de tus ojos las imágenes
la herencia de alguna especie la materialidad de alguna palabra
el hervor de una insurrección el nombre de cierto pueblo
y sólo ves un sol pálido que calcina lo que toca.

Ya sin fe en nada que se ancle a la gravedad
decidís hacer lo que dijiste que nunca
te voltéas y quedás mirando para arriba

el cielo no está vacío el cielo no está vacío
pero lo que encontrás tampoco te tranquiliza.





-*-

En el árbol conviven especies
que se alimentan de nuestras lágrimas.
Y el sol hace siglos que no se mueve de su lugar:
voy a comenzar a rezarle,
inventé una oración por cada animal
que no sabe volar. Y en ese árbol viven especies
que se alimentan de una cierta impotencia:
cuando el sol se apague y olvide mis oraciones
serán los únicos seres vivos que poblarán el planeta.
Hubo un momento que no quedó registrado
donde decidimos enterrar nuestras fuerzas
en un agujero del patio de atrás de casa
como una semilla de la que crecerían árboles
donde viven animales que se alimentan
de lo que los días van dejando a un costado:
son parecidos a sapos del tamaño de un rinoceronte
cada uno es el único ejemplar de una especie
que comienza y termina con ellos.
Tienen una lengua pero nunca van a hablar:
miran desde las ramas el desastre
esperan el  frío glacial
en sus pupilas se puede ver el tráiler
de nuestro fin:  y  es algo tan pero tan hermoso
que uno no puede más que esperar que suceda
lo antes posible.






-*-

No sé si tendré hijos.
No sé si todavía es eso posible
si lo es, voy a inventarle un nombre
a mi descendencia
un nombre único y diferente
como el de una raza mutante
que acabará con el planeta y sus formas de vida:
los errantes, los llamaré
y dirán: los errantes fulminan
lo que procura mantenerse en pie
no hay piedad en ellos
o piedad es lo único que los mueve
en su ansia destructora.


 Bio:(Córdoba, 1985): Realiza su Tesina de Licenciatura en Letras Modernas en la UNC. Participó de la antología de jóvenes narradores de Córdoba Es lo que hay(Editorial Babel), Los Nuevos (Editorial Babel) y de Dieciocho. Antología de poetas hombres de Córdoba (Tinta de Negros Ediciones). Ganó el primer premio del Concurso Literario El Banquete 2011, género poesía, con el libro Fondo Blanco publicado por Alción Editora. Ganó el primer premio del II Concurso Nacional de Poesía “Taller Latinoamericano de Poesía Fundación Neruda 2012. Participa de la Dirección y Consejo Editorial de la Revista Caja Muda (www.revistacajamuda.net). Co-autor del libro de ensayos La obstinación de la escritura (Postales Japonesas, 2013). Su mail es ramacciottijavier76@gmail.com


miércoles, 21 de agosto de 2013

Gabriel F. Jiménez


Amateur[1]

                        a Carla “la filósofa” Weis
 




Anoche me boxeó una mujer,
debo decir
en defensa de mi herido orgullo amateur
que ella,
era profesional.






























Modo Zen[2]





Todos los días
a la misma hora
me suena la alarma
para recordarme algo,
que ya no hago;

me suena la alarma
para no hacer nada
todos los días,
a la misma hora.

Estos celulares chinos
vienen
cada vez
más budistas.
















Fuerza de gravedad[3]



Me sentaría
con el gato
en la medianera
a mirar
cómo se nos cae la noche
pero dudo
que las leyes de la física
y la medianera
soporten


al gato,


la noche,












y mi caída eterna

de todos los días

a esta hora.




Pan de ayer[4]




Sos como el pan de ayer
todavía creo que tenés posibilidad,
pero la realidad es más dura
y no se deja comer tan fácil

un pan
que no se puede tirar
que no se puede comer

un pan
que me está dejando
rallado.
























Resaca[5]


Levantarse al otro día
con la cabeza partida
y el sol que se entromete
entre la ventana
y algún recuerdo.

Tratar de acordarse
qué pasó,
recomponer la escena
de lo que no fue,

porque estabas con todos
menos conmigo
y eso
me re-saca.






[1] Coso, Ediciones Del Dock, Buenos Aires 2013.
[2] Coso, Ediciones Del Dock, Buenos Aires 2013.
[3] Vidrio Molido, Carbónico Ediciones, Mendoza 2009.
[4] Vidrio Molido, Carbónico Ediciones, Mendoza 2009.
[5] Vidrio Molido, Carbónico Ediciones, Mendoza 2009.


Bio: (Mendoza 1982) Cursó el profesorado en Filosofía de la UNCuyo. Publicó su primer libro de poemas llamado Vidrio Molido  que fue editado por Carbónico Ediciones, Mendoza 2009 / El Andamio Ediciones, San Juan 2010 / Proyecto editorial Itinerante, Bs As 2012 / Klóketen Tintea, Tierra del Fuego, 2012.
Participa del colectivo literario La Moledora de Carne, grupo que acciona desde el 2009  realizando distintas presentaciones (radiales, bares, intervenciones urbanas, etc.).
En el 2011 editó la revista De este lado, escrita por las internas de la Unidad penal Nº3,  y en 2012 junto a La Moledora de Carne editaron la revista Mirando hacia afuera escrita por las internas del RAM (Régimen Abierto de Mujeres).
En Agosto del 2012 realizó en la sala Sergio Sergi la muestra Poesía Plástica donde se conjugó el trabajo de sus textos con el de distintos artistas plásticos de todo el país.
En radio dirigió el segmento Se acabó lo que cerraba (Radio Nihuil 2011) y la columna de literatura argentina contemporánea en el programa  El Candil (Radio Nacional 2012) y actualmente conduce el ciclo Literatura en la lona, por Radio Nacional Mendoza, programa en el que bajo un formato que imita las estructuras del box se entrevista y enfrenta a los referentes de la literatura mendocina.
En Agosto del 2013 Ediciones Del Dock editó su segundo libro titulado “Coso”.
Actualmente es docente en contextos de encierro en la unidad penal nº3 de Mendoza.
Más info en: