viernes, 10 de agosto de 2012
Hugo Gola
EL POEMA que viene
sin buscarlo
va tan lejos como
puede
el poema que salta
de la ranura instantánea
a la palabra
sólo persiste
si hay un rostro
si una luz semejante
cobija la voz
no importa dónde
Entonces cruza el frío
la noche
cruza el desierto
avanza
besa silente
la raíz oculta
y allí
construye para siempre
su morada
***
Del mirar vacío. Del andar
vacío. Sin palabras. ¿A quién?
¿Al polvo? ¿Al viento? ¿Al río?
¿A las tumbas?
Retirado. Recogido. Pertrechado.
Aguarda. Para que nada hiciera
mella. Pero todo lo hacía.
Los pasos. Recorrer. El polvo
un día. Otro día. Y el calor.
Mientras. Mientras. Todo era
mientras. Lo supo. Lo quiso.
El río, las tumbas, el camino.
Nunca nadie. Nada allí pudo.
Ser. ¿Para qué, ya? Se cierra
el círculo cuando
la noche
cae.
***
Empieza
empiezo
es el comienzo
el alba
del día primero
del único
estático
inmutable
rompe la luz
o continúa
matiz sonoro de la sombra
quiebra
desasosiega
la cornisa liviana
un cuerpo se despereza
y otro repliega su fatiga
y aún otro
penetra en otro
o abandona
lo que fue penetración
y todo en el mismo momento
en que ese minuto estático del alba
el gozo
el de las mano
el de la piel
el puro purísimo goce
difunde su énfasis
o se acurruca
en el repliegue
blanco de la sábana
y la última gota de semen
se evapora en el aire caldeado
Se da vuelta
se vuelve
en el semisueño
toca
toca todo
con su mano
todavía imantada
antes que llegue la luz
y caiga sobre el párpado
antes de que florezca
en la abierta flor de la pupila
nada basta
para la vasta expansión
que sube sola
sin nadie
y a la que nadie puede oponer
un dedo
una uña
un delgado cabello
última gota fértil
que cae
con toda la pasión
o sin ella
La mano que se abre
suave
y toca el seno
que se abre suave
en el alba
cuando se abre la luz
y rompe la corteza
mientras uno se yergue
o gime
y otro depone su arma
entrega todo
y se va
sin haber
o habiendo
pero se va
otros
todos se irán
pero él se va ahora
en ese suspiro final del alba
Paseó
paseó su paso
distraído
frente al fresto
dorado
escaló el fulgor de la colina
bebió del cristal
el líquido
fragante y claro
mordió por última vez
la carne oscura
la traspasó con su lengua
erizada
estilete
afilado
en un alba
incierta
y sucumbió
sin dejar rastro
A penas anda
apenas
una sílaba basta
solo una sílaba
y todo cambia
acentúa
corta
divide
un segundo
para revelar
todas las faces
en ese
ese sí
el estático
único
suspenso ahora
en la hora
de todos los inicios
en el instante
en que cae la semilla
y surge la niebla
y la gota de lluvia
es devorada por el polvo
por el cuerpo sediento
Dar un paso hacia el costado
caminar por la calle de arena
eludir aquel segundo estático
del alba
con la última luz
alguien retoma las orillas
junto al aura húmeda
recorre el cinturón de tierra
defensa ilusioria
contra un dios imprevisible
mientras mides tus pasos
con los suyos
en este invierno
desmedido
una gaviota sola
aletea azulada
y un martín pescador
avista su presa
en un vuelo rasante
se desvanece la luz
en tanto imprimes
una y otra vez
sol agua pájaros
para solitarios días
venideros
No hay refugio
sin embargo
pora el hueco de las manos
ni agua dulce para la sed
retomas a tu cerco de piedras
y cae el frío
sobre los nidos vacíos
la llama azul
tiembla
desvelada por el viento
La hora primera del alba
la hora crucial
del éxtasis
permanece suspendida
en la mitad misma
del camino
en el filo
en la punta afilada
en el filoso bisturí
que corta y penetra y separa
mientrs alguien despierta
y otro agota su danza
¿volverá este arco encendido
a tembrar en el segundo
de la aurora?
Se atraviesa
se cruza esta comarca
por la delgada cornisa
a veces
el pie se adhiere
a otra piel
y desborda la fricción
toca otro pie
y paraliza el tiempo
o se sumerge sin límite
y pie
y pie
y mano
y ojos
perduran en su brillo original
¿Qué nos queda
de aquel giro solar?
de aquel encuentro?
del vuelo sobre hondonadas
y requiebros?
de aquellos círculos fragantes
de aquellas esferas
feraces
o feroces
que a veces se tocan
en la línea del amor?
o se extinguen con las cenizas
del crepúsculo?
¿Somos acaso
'las abejas de los invisible'?
o el aliento provisorio que dura un día
e intenta enhebrar la sombra con la luz?
o lo que perdura de aquello que ya no es...?
La rosa que pétalo
a pétalo
se deshace
¿florece de nuevo
en un aura
en un cielo blanco
o negro
en un cristal fragilísimo?
¿en qué playa de espuma
se deposita la dulzura?
¿hasta qué confín llega
el vértigo de los amantes?
su manzana fragante
sus dedos líquidos
sumergidos en huecos
ardorosos?
Los pétalos caídos
de la rosa
suben de nuevo
hacia la luz?
pero el fuego que no cesa
a qué entropía rinde su desvelo?
aquella trasmutación
trasvasa plomo en pluma
en aire
en nada?
el ferroso metal
en música silente
en sombra vagabunda?
¿Desde dónde miras?
¿con qué manos tocas todo?
con qué labios?
con qué tacto
vas ardiendo
de zarza en zarza?
con qué miel recompones
tejes curces trenzas
uno a uno
los hilos
de esta postrer
floración?
En el senundo
estático del alba
la vida
y la muerte
sueldan su suerte
una bebe de la otra
y el líquido
que no se agota
mantiene su nivel
Bio:Poeta argentino nacido en el año 1957. Vivió en Londres y luego en México. Fundó la revista Poesía y poética.: Los libros"Jugar con fuego" (1987) y "Filtraciones" (México, 1996) reunen su poesía.
jueves, 9 de agosto de 2012
Meli Depetris
Mi abuela conectada a una sonda interespacial
al lado
una señora
se desgarra en un ay acompasado
en la heladera todo espera
la tranquilidad
de saber unas cosas en un lugar
y otras en otro
no es tranquila.
Duele.
***
Me detengo
miro todo esto
para mi filmación mental casera
estúpida manera de recordar
una vez un perro la procesión el llanto
lo cómico del drama
esta vez me mira
con esos ojos lavados
cielo sin una nube
alguien que mantuvo
la ignorancia intacta
la inocencia pura
y se cambió la fecha de cumpleaños.
***
Si me dibujo
ella aparece cantando
en alemán a la siesta.
Hay olores que no están
(más un día)
y uno se olvida.
***
Padres de los 90
compraron enciclopedias
que vendían puerta a puerta
síndrome de piernas inquietas
expertos en vender ilusiones
o etiquetar superdotados.
No es lo mismo
un futbolín de 1 pierna
que un futbolín de 2 piernas.
La matriz PALABRA VERDADERA
deja moretones
me tocó a mí
dice la señora
veo cada palabra
desde su boca
hasta que explota
acá
decir lo mismo muchas veces
es distinto
Fuiste lo más invisible posible
y
EL NIDO NO EXISTE
(seamos más de felpa
ahora que nos tenemos a nosotros mismos.)
***
E tiene un oso de invierno
en la cabeza
lentes rosa
habla y frunce la nariz.
S quiere ser inventor
crearle una pierna nueva
a su amigo
que está en silla de ruedas
esa es la parte más alegre
de la historia que dibuja
me dice.
F está nervioso
ahora vive en dos casas
pelea si quiere mimos.
L y F, hermanos: 7 y 9
el 1º le pegó
tremenda trompada
en la nariz al 2º
resultado sangre
este último reconoció
merecerla.
M arrastra la R
se pone un traje brilloso
le crees
es superhéroe y feliz.
G llegó sola
durmió un rato en mis brazos
su hermano no viene más
y ella no puede contar
por qué.
Bio:Me llamo Melisa pero me gustan que me digan Meli, nací en Punta Alta en junio de 1985.
Desde chica me gusta escribir, dibujar y leer, ahora soy profesora de Lengua y literatura.
Fui a un taller de lectura (muy lindo) coordinado por Lucía Bianco.
Trabajo con niños y me divierto. Doy talleres.
Me gusta vestirme como señora y andar en bicicleta.
martes, 7 de agosto de 2012
Walter Lezcano
Y la calma llega
como una piña unplugged.
En un cajón del ropero
tengo la entrada de la segunda vez que vinieron los Rolling.
Esa vez te cuidé del pogo abrazándote
tu cuello fue mi único show, mi mejor espectáculo.
Esto va a tardar mucho.
Subo el volumen
de ese tema que no te gustaba tanto.
***
Estuve juntando las monedas,
entre todos hicimos la vaquita
y nos sentamos en la plaza.
Cuando el rengo la destapó
justo ahí
vimos el palo que se dio uno con la moto.
Alguien dijo que lo conocía.
En Solano nos conocemos todos.
En el hospital
íbamos saliendo de a uno para poder fumar.
***
El 148 venció a las vías y al tren.
Antes había una máquina espantosa
uniendo puntos lejanos del mapa
y que nos llevaba de casa a un mundo lejano
del otro lado del puente Pueyrredón.
Ahora en la estación de Solano
los andenes están ocupados por puestos
de choripán, de ropa y tortas fritas.
También están la tierra y los mendigos.
¿Habrá fantasmas de locomotoras
de viajes que nunca se realizaron?
El viaje en colectivo de Consti a Solano es sudoroso y triste
además es mucha gente en un espacio muy chiquito
Extraño el tren y el ruido de los rieles
la ruta es un camino infame e inhumano como para hacer
un viaje tan largo a casa.
Bio:(Goya, Corrientes, 1979) es docente, escritor y periodista freelance. Publicó Los Mantenidos, Partes de guerra y Humo. Estos poemas son inéditos.
miércoles, 1 de agosto de 2012
Carolina Rack
Los de Mate Gasse son los pobres, los polak.
Nunca saludes un polak, te persiguen
y son sucios. Si no te bañás quedás como un polak.
Parecen dos polak, decía mi tía cuando volvíamos del campo.
El frío del baño en la casa inmensa, después de la ducha,
y los ojos negros del polak que se sentaba en la esquina
me daban ganas de escapar a la Mate Gasse.
La maldad de mi prima: hay un polak que gusta de vos.
Cada calle es una calle sola
sin otras que a simple vista la crucen
por amenazantes, son pocas y bien largas, lo suficiente
para huir a tiempo si vivís justo en el medio
de una calle que está en una manzana
larguísima equivalente a tres cuadras
y escuchás el ruido de los invasores
o de los que quieren deportarte, llevarte a una guerra
matarte de frío, de hambre, de venenos
buscarte para ir a lugares desconocidos
que tienen demasiadas calles, tres calles
donde en las colonias hay una sola,
con el número correspondiente de esquinas
por donde doblan y pueden
acceder rápido a todas las casas
robar chicos, secuestrar comida, usurpar
violar a las rubias, rayar los pisos,
desparramar las piedritas, arrastrar macetas
romper los jardines y las verjas pintadas.
Y si lo mirás desde google earth ves
detrás de cada casa un espacio verde
unos patios campos
donde podés criar hasta seis terneros
hacer crecer zapallitos y pepinos
en el verano,
construirle una casa a los chorizos
que se secan en invierno,
diseñar una ermita con piedras
para una virgen o santo estatuilla
o pintadas en azulejos, sacar sillas
al patio delantero, recibir
visitas bajo un sauce, subirte
al muro del gallinero para espiarle
los chanchos al vecino, quejarse
por el olor y los cajones de abejas
vivir con el asfalto por delante
el césped recién cortado por detrás,
los hoyitos para los rosales,
la vereda barrida.
ahora sí, miro cuidadosamente cada
centímetro y no encuentro
nada que me perturbe.
Llamamos a la que
reza el rosario
por unos pesos
canta los cinco misterios
en giros melódicos
por costumbre
balancea el cuerpo flaco
desliza las cuentas
por sus dedos
un coro de agudos la sigue
hacia el final acelera el ritmo
por el apuro
quince, veinte pesos le dio la tía
saluda y se va.
Los viejos quedan en vela
los jóvenes hablan de no alargar la agonía
nos vamos a dormir un rato.
Llevan el cuerpo a la iglesia
un cura borracho confunde el sermón,
peregrinamos detrás del coche por la KircheGasse
no fumes, dice mamá, apagá el cigarrillo, queda mal.
Litros de agua bendita sobre el cajón
que, al parecer, también es cosa de rusos
como las flores de plástico
y los cementerios prolijos.
Carnaval en la calle ancha, no me gustan los pomos,
la espuma, o sí: estar mojada en febrero está bueno
pero ahí vienen esos rusos que son brutos,
antes nos gustaban, eran lindos,
después: el ataque, te agarro la cara, de los pelos
el pomo se gasta rápido, nunca a los ojos,
rompemos el aerosol, lo llenamos con agua
ya van a ver, del miedo y mojada
Vicky corre al lado mío, la llaman por su nombre
a mí no, no soy de acá, quién me conoce,
ese (fue ese),
yo con remera azul, estreno jean y la remera adentro
bajé catorce kilos, la remera debe ir adentro,
la panza chata, indicio: puedo ser atractiva
me tocan el culo
salimos corriendo y con espuma del pomo gastado
con la última espuma los rusos brutos escriben putas en la pared.
Bio:Nació en Coronel Suárez, provincia de Buenos Aires, en 1981. Es profesora y licenciada en letras (UBA). Desde el año 2005 es docente en diferentes ámbitos y niveles vinculados a la literatura. Ha participado en el programa de formación de escritores organizado por VOX y el Instituto Cultural de Bahía Blanca durante los años 2007 y 2008, así como de diversos talleres de formación. Forma parte del grupo Acción Creativa junto al que ha editado dos colecciones de plaquetas literarias y en el que participa activamente en el desarrollo de talleres culturales y espectáculos para su localidad y la zona. En el año 2009, en el marco de la muestra colectiva un día en la vida, publicó la plaqueta de poesía Calle Mate y en el año 2010, para el proyecto Acción Rotativa, publicó la plaqueta Du Bist net Shön.
domingo, 29 de julio de 2012
Fernanda Maciorowski
tengo tantos bellos cuadros
con tu cara de duendecillo
los miro con los ojos grandes
los ojos de una Medea Naif
una Antígona Pop
mutamos y eso es
maravilloso
el cambio
el problema
en algún lejano sentido
nos pertenecen
la lujuria de saber
el arte de la autodestrucción
todo es una montaña
de palabras
un imperio de mugre
la superficie de Medea (2007)
/
ramas
salvarme de qué
te paraste frente a mí
con esa sonrisa
yo caía
la cárcel el manicomio
caía
ramas flores hojas y ramas
bien hechas
bien construidas
estabas en una habitación
de tenues luces amarillentas
pero las flores
se mantenían de luces distintas
quería salvarme
a pesar de todo
mi monomanía era una
especie de redención
pero las flores
iban comiéndolo todo
eran hermosas
desde la lejanía
el hospital el castillo
tópicos reales como carne.
/
Conejo (2010)
el cielo está cargado:
va a nevar
acá adentro
entonces
me pongo mi piloto rojo
(el de cuando era niña)
y salgo
lo ideal no puede estar ocurriendo.
*
*
La tendencia ahora es el verde
el dorado
el blanco, el estampado multicolor
el vinilo
el turbante
el corazón a la deriva.
*
*
Rubor
en el make up del alba
*
Apogeo (2011)
Bio:(Puerto Madryn, 1982) Licenciada en Letras, bibliotecaria y poeta. Ha publicado La superficie de Medea (2007), la plaquette Acuarium (2009), Conejo (2010), Doma latina (2010), Apogeo (2011) y La cuerda de los relojes limando el tiempo. Antología de poetas de Puerto Madryn junto a L. Carranza y N. González (Fondo Editorial Provincial, Secretaría de Cultura del Chubut, 2011). Fue becada por la Fundación Antorchas y por el FNA para capacitarse como narradora y poeta. Actualmente ha ganado el Premio del Fondo Editorial Provincial del Chubut con su libro ceremonia del té en los ojos.
sábado, 28 de julio de 2012
Diego Vdovichenko
Edwin Adrin en el estuario.
El puerto comienza a girar,
con él las grietas,
las escaleras hacia el fondo, sumergibles.
Faro, muelles de piedra,
eternos en el fraguar del río,
golpeando, degastando la tierra
que no vemos.
Como Edwin Adrin en la Luna,
sosteniendo la cámara en sensación de vaivén.
Los hilos del sol oscurecen el río,
moviéndose la masa espesa, acuosa
creciendo de horizonte en horizonte,
de ventana en ventana.
Seguramente Edwin se pregunte por todos nosotros
en el momento de poner su segundo pie.
Su madre habrá hecho pastel, sentándose
a ver lo que filman sin saber que es él quien filma.
Entonces girará la cámara para que lo vea por la tele
y lo salude sonriente como la imagina
mientras se ríe y agita la mano.
Edwin Adrin, en la Luna, en el satélite terrestre, en todos los cielos,
apoyando los pies en el '69,
sobre todos los ojos que corrieron al patio a ver si se veía algo distinto allá arriba,
que no está tan lejos ni tan caro.
El futuro es a la Luna lo que este buque al cardumen que muere panza arriba,
reflejando el año y lo que nos toca.
Edwin, que cuando pisó por segunda vez la Tierra
metió la bota derecha en el banco de peces,
brindando con Louis y los talleristas de la NASA.
El horizonte comienza a poblarse y lo que parece frontera
es una nube negra que crece por el largo de la línea.
Sombra sobre la neblina.
Edwin Adrin, sentado en el Flecha, camino al Uruguay,
observando, inmutable,
lo que acontece por primera vez en su vida.
Una vez arriba el resto empequeñece
a pesar de que aquel faro comience
a crecer desde la tierra oscura.
La ventana del barco es el lente de la cámara,
el resto un armatoste que nos sirve de traje,
como una palabra tosca, lunar.
El sol reemplaza las estrellas y flamea.
Miramos por la ventana,
sonríe y dice,
-Tierra virgen para nuestros pies.
mientras comenzamos a desembarcar.
Los dientes de Neptuno.
Se acuclilla junto al fuego, algunos leños en mano
-que con sutileza y labilidad coloca sobre las flagrantes llamas que azulean
en la humedad del ambiente-
comienzan a cintilar en la oscuridad de las sombras pequeñas pelotitas rojas que desaparecen como luciérnagas.
Es que con este clima el viejo Neptuno
no tiene más que sentarse a escuchar las olas
mientras se cocina unos pescados apoyado
en la espuma blanca y burbujeante, cómoda como las pelotitas de tergopol
con la que se rellenan los almohadones.
Aún sostiene en los oídos el murmullo de las máquinas
que con el tiempo fueron gobernando su reino de agua.
Por estos días, al dios, que apenas puede sostener la didímea estirpe, le preocupan otras cosas,
el tridente se le está oxidando, en ocasiones el cuerpo suda pesadumbre,
y todavía hay días en que le cuesta volver a las aguas, de donde todo proviene.
Las voces de los marineros que a lo lejos navegan le inquietan,
no cree que pueda serviles un plato suculento y acuoso a todos. Además,
solo tiene dos botellas de vino y un culito de ron que encontró en las orillas.
El bote se acerca y en el misterio del eco resuena aquel canto
-remen marineros, remen.
Con las manos en el fuego y el tridente descansando en su hombro,
Neptuno contempla aquellos héroes parcos que en el medio de la oleada
dejan entrever sus músculos épicos, míticos, destellando un brillo hollywoodense en sus venas.
-frente a ellos Baco huiría sin duda-
Retraído, el dios mueve las olas con los pies mientras infla su pecho y lanza
el gélido aire de su boca, intentando de esta manera, callar el grito que lo atormenta. Sin embargo,
el sonido aumenta: al golpear de las olas se le añade el estridente silbido del viento frío que todo lo erosiona, pasando por los orificios de las maderas del bote.
Es en ese entonces donde el grito de aquellos que arrastran la tierra acumulada de los viajes
resuena con más fuerza que la tempestad y desde lejos, Neptuno,
se asombra de oír nuevamente esa melodía rampante.
-remen marineros, remen.
Al dios, todo este esfuerzo apoteósico le parece innecesario.
De pie, caminando entre las olas, busca las voces de los mortales. Nada encuentra allí,
todo el cosmos es como un árbol abandonado en el centro de la ciudad.
Inmóvil, con los brazos en jarra sobre el bramido del mar,
que calma con leves golpecitos que efectúa con el pie derecho,
como si continuase con una melodía lenta,
desorientado,
Neptuno cae en la cuenta de que un verano sin arena solo arrastra cenizas,
que en todo este tiempo que pasó entre los mortales su sombra ya no conservó la figura de los templos ni su barba avejentada sostuvo el blanquecino color sino que enmohecida y enmarañada, opaca, apenas se sostiene de su mentón. Además, su piel ya no emana el aroma de la mañana.
será la tierra la que desgaste la noche,
resta ser un viejo, sentado,
en la espuma del mar.
Mientras riega
La verdad es infinita
Leopoldo Marechal.
Es para las plantas me dice, agua dulce para mis plantitas,
mete la jarra de jugo en el tanque de agua viejo que tenemos en el patio
y riega las plantas en el verano.
Lo que pasa que con este calor sufren mucho
y el agua de la lluvia les hace bien a las plantitas.
¿Viste que lindos que están los claveles?
Hoy les voy a comprar una maceta más grande,
para que estén más cómodos.
Y todavía la veo levantándose de la siesta, poniendo el agua para cebarle unos verdes al viejo que viene cansado de laburar.
A veces riegan juntos el patio, ¿no Diego?
Él pone la manguera y ella sigue sacando agua de su tanque.
Con el tiempo mi padre le consiguió un barril de 200 litros,
de esos negros donde guardan aceite en la obra.
Se lo llevó y ella chocha. Hizo acomodarlo debajo de una canaleta,
para juntar un poco más, para mis plantitas,
y se ríe.
¿Cuál es el propósito de un escritor?
Ahora ya pasaron sus cincuenta y me habla por teléfono. Me llama gratis porque quiere saber cómo estoy y cómo está el clima. Cuando llueve se pone contenta y me dice que tiene un montón de agua en los tanques, como para un mes.
Sin embargo los malvones no soportaron la helada del invierno pasado.
Un amigo me dijo que desde los noventa para acá los poetas escriben bajo el mismo tutor, nacen todos de la misma raíz.
¿Acaso alguno de ellos vio a mi vieja regar las plantas desde los veranos del noventa hasta el día de hoy? ¿Alguien escuchó a mi viejo cuando desde la mesa le grita a mi vieja cuando me llama por teléfono si fui a la cancha a ver cómo perdió Racing?
¿Cómo se escribe un poema donde se cuente que el día en que mi vieja volvió de enterrar a su madre en Entre Ríos se trajo de herencia unos crisantemos para cultivar y una foto de cuando mis abuelos eran jóvenes? ¿No será que los poetas del noventa en vez de estar atados a tabiques de madera están sumergidos en los tanques de agua en distintos patios?
Y ella se ríe mientras riega.
A veces baila,
A veces canta.
Bio:nació en Rosario del Tala en 1985, provincia de Entre Ríos. Estudia profesorado en letras y traductor de francés en la Universidad Nacional de La plata. Participó en el 2005 del grupo “Poesía a la calle”. Formó parte del programa radial “Cuando cantan las chicharras” durante los años 2009 - 2010. Publicó “La fresca” perteneciente a la colección Primavera – Verano 2009-2010 junto a Victor Gonnet y Gastón Andrés en la editorial La fresca, la cual dirigen y la plaqueta mientras riega en Acción creativa Suarez.
viernes, 27 de julio de 2012
Mariela Laudecina
Del libro "Tomo las decisiones con los pies" (poesía - 2011- Ediciones llantodemudo)
Me pongo el vestido nuevo
porque lo que se toca o se mira
por primera vez
produce escalofríos
cosquillas en la panza
Como el amor o aquello que se le parece
El estreno más allá de los órganos, de la piel
interrumpe
Será mejor no verte otra vez
***
Tomo las decisiones con los pies
El color de la nieve es según el lugar
aunque parezca raro
Todo músculo es música
por eso bailo
Me hace triste la fisiología.
***
Australiano, 40 pirulos
ojos azules y piel dorada
Lo conocí pidiéndole una lapicera
Se hospedaba en el hotel de la esquina de casa
Me invitó a salir como pudo
Sabía poco castellano y yo poco inglés
Pero nos entendimos; teníamos ganas de entendernos
Fuimos a bailar; bailaba bien
Nos besamos
A lãs seis nos fuimos a desayunar
y después lo acompañé al hotel
Me invitó a subir, y subimos; pero a la terraza
Esperaba sexo
Erré
Me masajeó los pies un largo rato sin hablar
Permanecí callada
hasta que repitió que quería conocer el Himalaya
Andá, le dije
Al otro día me dejó flores con mamá
y una tarjeta con un poema
que hablaba del viento en mi pelo
fue el primero y único ramo
que recibí en mi vida.
***
Me presenté en un taller de escultura
El aviso decía
Se necesita ayudante
con o sin experiencia
El me hizo una prueba
Sacó de un cajón
una chapa cincelada
y me dijo
¿Qué ves?
EL mar, respondí
Perfecto. Estás contratada.
Bio: Nació en Mendoza. Vive en Córdoba.
Publicaciones: Poesía. Hacia la cavidad-2006.Ciruelas-2007. (ambos por llantodemudo) Intiyaco-2009 (flor de cardo ediciones)
Novela breve: "El cielo es para los angeles" -2009- (textos de cartón) Tomo las decisiones con los pies- poesía 2011 (llantodemudo)
"Perfume de jarilla" poesía 2012 (tintadenegros) Antologías: Cucrito, Quince, Muchachas punk vs poetas clásicos.
http://www.eldeseodeservolcan.blogspot.com/
Suscribirse a:
Entradas (Atom)





