sábado, 24 de octubre de 2009

Daniel Durand


Salto Grande (extracto)

1

El Pancho juntaba boleadoras,
el Fabián tenía un rifle de aire comprimido,
el Gordo Pusterla era el que pescaba más,
Palazotti tenía una cámara de tractor
para andar por las correntadas,
yo nada, me besaba Gabriela.
Betina tenía una tortuga que le pescó el doctor Telesca
con una calcomanía en el caparazón,
Popó agarró un lagarto y le ató una medalla
con la cara de la virgen.


2

Fuimos con Daniel, Fabián y Fabián Fernández
para el cerro de la paloma
a bajar árboles y
agarramos uno fino y alto y
lo empezamos a hachar para ver como caía y
al rato empezó a crujir y
con unos hachazos más se vino al suelo y
tembló la tierra y
quedó una polvareda,
ahora se armó un hueco grande por donde se ve el cielo,
el árbol cayó de espalda,
no pudo poner las manos cuando caía.

A los diez días habremos pasado con papá por el sendero y
al ver el árbol caído a los hachazos
empezó a putear contra los turistas,
mucho rato,
dijo que los que habían hecho eso
eran unos herejes y
que no tenían perdón de dios.
Papá no pensó que fuimos nosotros,
creía que no teníamos fuerza todavía
para hachar árboles.
Nunca más haché árboles sin causa,
nunca le revelé mi verdadera fuerza a mi padre.


3

Una tarde Pepe se bajó de la chalana
con dos amigos que trajo de Corrientes,
todos corrieron hasta el borde de la chalana,
pepe triunfante sacó el dorado que causaba tanto revuelo,
era enorme, después le sacaron una foto colgando del alambre y
me pusieron a mí al lado para que todos vieran que era más alto que yo.
Después no nos metimos al agua por dos o tres horas
porque teníamos miedo,
hasta ese momento no sabía que había pescados más grandes que
yo abajo del agua.


4

El Pancho Moulins me enseñó a hacer flechas
con la punta de los tapones de sidra,
las flechas iban derecho como cincuenta metros,
hasta que una tarde en la islita
le sacamos un ojo al Raulito,
no nos dejaron más hacer arcos y flechas para jugar a los indios,
yo les voy a dar jugar a los indios... indios!,
nos gritaba Palito cuando se llevaban al sobrino
para el hospital ya con un solo ojo.


5

Una noche apareció una comadreja
arriba de los árboles y
el Pocho García en pedo le tiró seis balazos
mientras el Colorado Bernasconi
apuntaba a los ojos brillantes del bicho con la linterna,
no le pudieron pegar ni un tiro.


6

El Pancho ya encontró cuarenta boleadoras,
pero un profesor de Técnica, arqueólogo,
se las robó para ponerlas en un museo,
el Pancho siempre cuenta que ya encontró cuarenta boleadoras,
pero el Sapo le robó más de treinta,
el Pancho anda las siestas enteras
abajo del sol buscando boleadoras,
un día me dijo que conoce de memoria
todas las piedras del camino.


7

A los diez años empecé a llevar turistas
a la cueva del tigre y al cerro de la paloma,
me sacaban fotos arriba de las piedras y
decían que me las iban a mandar
de donde eran ellos,
de Concepción del Uruguay,
de Rafaela,
de Campana
y de muchos otros lugares raros.


8

Cerca del rancho de Lafourcade
está el árbol más alto de todo Salto Grande,
hace ruido, cruje raro con el viento y tiene
muchas lianas que le cuelgan y
una enredadera que baja con flores desde la copa y
cuelga como hasta dos o tres metros del piso,
ahí arriba voy a hacer mi casa
cuando me venga a vivir acá todo el año,
con mi perro y Gabriela.

Nota:Daniel Durand (Concordia, provincia de Entre Ríos, 1964) es un poeta argentino, integrante de la llamada Generación del 90, fundador de revistas y editoriales de poesía. Formó parte del grupo editor de la revista 18 Whiskys, dirigida por José Villa. También participó de la edición de las revistas La Mineta y Trompa de Falopo y creó las editoriales Del Diego y Chapita.

3 comentarios:

  1. son muy lindas historias que pintan un tiempo ido. Las disfrute mucho pero... no es una poesía. Dediquese a laprosa costumbrista.
    Saquese una foto seria y no una pedorra como hacen los pendejos hoy

    ResponderEliminar