miércoles, 29 de septiembre de 2010

Cris Chaca


PUNTO


Pretérita sombra
lunar del Tiempo


– Pausa –

A
B
A
J
O

El asombro del agua bajo la lluvia.





INSTANTE

– equilibrio necesario –


por enésima vez reencarna el viento
y es la razón de la tormenta
la desnuda excomunión de los secretos


luego el sol
la calma irracional
el tiempo de lo urgente
y la imperdonable omisión de lo importante





PAISAJE URBANO


Por detrás de los ojos, dolor.


Hacia adelante la calle desvaría y esconde
– sin pudor –
los rostros del hastío
en el doblez de sus cordones.


(Incierto final
– el día –)


Desquiciados zapatos
reniegan de las claves de sus huellas,
la ciudad disfraza la indolencia
y vuelve a sofocar su rebeldía.


Estamos donde están las cosas
victoria de lo concreto
rendiciòn /traiciòn
a la Utopìa.






RESISTENCIA


no pretendas el verso
que trabaja a destajo
bajo la almohada

que no se deje
que gire
(que alcance
la esquina
de mi garganta)

que no lo pueda
el miedo
ni el sueño
ni la luz
ni tu llegada






TRAZOS I

Podré irme y volver
sin cambiar el nombre
tras mis pasos.


El sueño:
una casa de silencios,
la duda:
una verdad a doble trazo.




NOCTURNO

Cuando el día dobla la esquina
hasta la noche es oscura.

Lo que queda del amor
esquiva una pregunta.

Debajo de la piel dormita un niño
con la sonrisa siempre intacta.

El universo se desnuda
y el pudor descansa.

En una cornisa se aburre un sueño
- los valientes duermen -





RESTO

Alas rotas
dos gotas de luz
cristal el bosque.


No hubo grito, huella, ni lenguaje.


Una estela negra
horada el silencio
de la montaña vacía.

no es que camine en vano
sólo vengo haciendo tiempo

me distraigo
todo lo posible
para mirar
─sobre todo ─
lo que no me ve.

enmudece la voz
y hablan los silencios

─ afino la garganta ─

el porvenir es tan pequeño
sin embargo
aún
me seduce su pregunta





SIN ENGAÑOS *****

sin más vueltas
me escucharé
cruda
brutal
desde mi bestia
analfabeta y dolorida.

deseo prestarle voz
al deseo de morir
que siempre callo,
a la muerte concreta
que conozco,
y al esfuerzo inexplicable
de guardar la palabra
que me asiste
en este silencio empecinado







EXTRAÑEZA


algo extraño
me pasó con vos


un día tus mareas
vistieron herraduras
cambiando su murmullo
por galope


algo extraño
te pasó conmigo


eras algo menos que el que estaba
sos alguien más que el que no está






SOLEDAD


piedra / concreto
muralla a prueba de verdades
dique que estrangula la ternura

detrás del muro tu pequeño gran infierno
con fuegos no más fuegos que los míos

más allá del paredón
temblás a solas con tu miedo

dolor / pared / llanto
sellado con cien respuestas
sin rendijas ni preguntas






ANGUSTIA

angustia hemorragia de silencio
cinta de raso negra sin camafeo en el cuello
pozo ciego, pregunta insolente
insaciable serpiente hambrienta de palabra

la angustia sabe de qué habla y calla
es una revelación siempre a destiempo
una herida que lacera el vientre
el rayo que congela el pensamiento



Nota:Participó en tres Antologías editadas por ALTERNATIVA EDITORIAL( España); en ANTOLOGÍA DE POESÍA II y III de la Asociación de Escritores de Mérida, en GALERÍA, Antología de Poesía y Cuentos, Edit. Aql AntiBabel.

Ilustró en el 2003, el libro de Héctor Julio Chaca “BREVIGRAMAS” ( Taller Gráfico MAC ) como así también, posee diversas publicaciones y sitios de Internet.

En el 2006 junto al artista plástico Pedro Martinez Avial (España), sale del taller de este último en Las Rozas de Madrid, El Libro de Autor, “CUANDO NADA QUEDE SOBRE EL AGUA”; en él, una selección de sus poesías acompañadas por los valiosos grabados que MARTINEZ AVIAL produjo para ilustrar este Libro de Artista.

martes, 28 de septiembre de 2010

Belén Iannuzzi


El origen de las especies

Los pescadores de New Haven
buscan ostras y otras especies
cuando baja la marea.

Suelo acompañar a Bob,
lo ayudo con las redes
a causa de su brazo metálico.

Mi padre quería que fuese doctor, Bob,
-le digo-
colecciono insectos
y les pongo nombre propio,
desde los seis años.

Bob escupe tabaco al mar,
no me contesta,
me mira fijo, las cejas con sal,
hay días menos felices.





Lobos

Oímos el run
de los camiones ruteros,
los vemos encender
sus luces de Navidad
sobre la ventana
mientras nadamos crol
en el pasto
y panza arriba
catalogamos pájaros
que dejan manchas
en el cielo celeste limpio
como el monitor de una computadora.
Ovejas, patos, vacas, caballos,
una laguna, un parque,
girasol y maíz en hilera,
pero qué hermoso es todo,
parece una etiqueta
de aceite Cocinero.
Ahora caminamos de la mano,
andamos en bici,
ahora corremos en el monte,
está anocheciendo,
corremos desatados,
como en una película
de David Lynch,
pero sin fantasmas.





Azul

Cuando el presente
se muestra desconocido
y aparece
como esas calles
que empalman una ruta con otra
viajamos de noche
no hace frío
afuera hay silencio
fábricas de galletitas
hoteles que parpadean
en neones anaranjados o verdes
seguramente sea verano
susurren eucaliptos
haya algunos camiones
al costado de la ruta
y vayamos escuchando
música en inglés.





Poemas americanos

I

Quisiera escribir un poema
sobre Miami,
llevaría una camisa con palmeras
preferentemente naranja y amarilla
sería rubia platinada
y andaría por la vereda
que no se llamaría vereda sino acera,
me pasarías a buscar en un descapotable turquesa
vestido de Al Pacino,
viviríamos en un motel con alberca
y usaríamos anteojos negros
para no ver nada.



II

Quisiera escribir un poema
sobre un campamento de casas rodantes
en un camping con guirnaldas de luces
azules, rojas y amarillas,
con familias hippies
que comparten una larga mesa
de madera garabateada con flores,
los niños juegan entre ellos,
los padres cantan y bailan música country,
una orquesta toca en vivo,
beben y se aparean
hasta que llega el día.




Es como "La voz humana" pero por internet

Yo tenía una vida
antes de internet
no era mejor ni peor
que ésta
era una vida antes de internet
en lugar de esperar un mail
esperaba un llamado
en lugar de quedar por mensaje de texto
hablábamos la noche anterior
y no tenía manera de avisarte que
iba a llegar quince minutos tarde
siempre se me hace tarde
es sabido que llego tarde igual.
¿Habré llegado tarde también
a la vida después de internet?
En la vida antes de internet
era tan ansiosa como ahora
pero en vez de gastar el F5
como si fuera el botón de Lost
fumaba o leía algo para la facultad
o quedaba con alguna amiga
para ir al cine Savoy
me acicalaba un rato largo
en el baño de al lado de mi cuarto
en la casa de mis papás
tenía, además, el pelo largo
no hay ningún mensaje nuevo
en la bandeja de entrada
es como “La voz humana”
pero por Internet.
No importa si el teléfono suena:
es mi mamá, alguno de mis hermanos,
tal vez un primo o un ejecutivo de cuentas de Fibertel
que tiene una promoción para ofrecerme.
tengo 441 amigos en Facebook,
vos no tenés Facebook,
me dejan comentarios
y yo les dejo comentarios
y a veces de madrugada
me encuentro viendo fotos
de personas que no conozco,
algunas en sus viajes por el mundo
otras, recién casadas
otras, no sé.
Te quedaste en los 90
es que ahí por un rato
nos sentimos bien
nadie escribió la novela de mi generación
tal vez porque mi generación ya no tenga novelas
tendrá nouvelles o cuentos en antologías que me aburren
qué me importa
yo quiero que me llames
y que me invites a salir
si es al cine mejor
el gato de la casa de Perú
ése sí que no me daba miedo
me daba miedo cruzar el pasillito
para llegar al baño
en invierno también me daba frío.
Nuestros encuentros tienen
la frecuencia y la duración
de los eclipses,
¿te conté que tengo un blog?
www.pajaritoscantan.blogspot.com


Nota:Nació en Buenos Aires en 1979. Trabajó como investigadora en “Primera Poesía Argentina” (Ediciones en Danza, 2006), estudió la obra de Luis Alberto Spinetta en “Poéticas del rock” (2007), recientemente traducido al alemán (“Poetik des argentinischen Rock”, Ed. Abrazos, Alemania, 2010). Publicó las plaquetas “Pajaritos” (Zorra/Poesía, 2008), “Oímos el run” (Zorra/Poesía, 2009), “Findelmundista” (Color Pastel, 2009) y el libro “Haikus gordos” (La Propia Cartonera, Montevideo, 2010). Forma parte de la antología “Poetas manuscritas volumen dos” (2009). Es profesora en Letras.

domingo, 26 de septiembre de 2010

Valeria Tentoni


PUERCOESPINES (inédito)

Y alguien se fía de mí,
alguien cree que no le miento.
Hay un lugar en mi cuerpo
que se llama vejiga, donde van a hacer hueco mis terrores,
paletas de nácar.

A veces cuando tengo demasiado
tengo
la sensación de un panal en el estómago,
con su abeja reina madre puerca espina.

No, yo no le mentí a nadie, todavía.
No dije de ciertos asuntos sus bordes celestes ni cosa parecida, hay
veces que preferiría el himen muerto a tus córneas.
Lo juro.
¿Se puede jurar en un poema?

Estoy arremolinada en el lomo de mi cuerpo
como un estropajo que intentase darse forma, versión o guarismo:
pero las matemáticas son para mí como monstruos negros
como esas bocas hembras bocas voluta de humo.

Y alguien cree en mis escombros, alguien
todavía se obnubila,
cimienta su fraude privado.

Yo no te merezco, voy a decirlo para que te lo aprendas como un ábaco.

Yo no te merezco, y nadie va a darte una certeza igual de redonda.
Apenas sé mecerme, apenas sé de las hamacas
su margen liviano,
quién te dejó ciego antes de mí,

de esta urdimbre de celofanes secos.

A nadie le debo las gracias ni
la placenta.

Más bien, diríase que alguien que pinta sus ojos con astillas me está en mora
y sus piernas me acechan.

No, yo dije que no había mentido tanto, no dije que nunca ni dije
la corrección como una cabra vencida en la pampa seca de un solo disparo
y todavía en el polígono mi padre me pide que apunte al piso
que nunca, pero nunca, levante el arma
que tenga respeto pero que, mejor, tenga miedo
que cuanto más miedo se tiene menos errores y más cerca
del cuerpo los codos

como para almorzar, a tientas, con las servilletas bajo las axilas
sin que los cubiertos hagan rechinar la cerámica sin
que las flores que alguien les bordó con tinta azul se desmenucen
sin que nadie chiste ni pida postre.

No, yo no dije que mintiese tanto, no dije de mí una sola cosa todavía.

El poema es un panal de abejas en el que se cuecen los hábitos

y la puercoespina, la muy madre, la muy cabra,
zumba dentro de la balacera su iracundia.

No, yo no dije que hubiese mentido,
hubiéramos hecho un pacto de muerte, los ábacos
no saben decir la palabra infinito, todavía
no se atreven al cero.

Creo que todo fue un asunto de matemáticas y salitres y yo no tenía
menos miedo al océano
como una postal de la Grecia que me dieron, sin haber
conocido los hexágonos primero:

Grecia, un nombre para mi hija

pero habrá que advertirle de su madre
que un día se tragará sus huesos sin que las servilletas se caigan
de debajo de sus axilas.


Nota: Bahía Blanca, 1985. Finalizando la carrera de abogacía en la Universidad de Buenos Aires, es investigadora y ayudante de cátedra en esa casa. Publicó su primer cuento a los once años, en un suplemento infantil del diario local. Se formó en el taller literario de Alberto Laiseca. Colabora con reseñas, entrevistas, cuentos, poemas y notas en publicaciones y suplementos culturales de Argentina, Chile y España. Fundó y dirigió la revista La Quetrófila (2007-2009). Es parte del equipo de la revista El Monstruo de la Ría. Publicó el poemario Batalla Sonora (Manual Ediciones, Rancagua, Chile, 2009). Web: www.valeriatentoni.blogspot.com

sábado, 25 de septiembre de 2010

Tony Zalazar



Puta = Pueta

Una vez le envié un poema
a una mujer.
Ella dijo
“Pero él sabe que soy puta”.
Y yo nunca dije
“Pero ella sabe que soy pueta”.

Así es la vida
ella antes de puta fue virgen
y yo antes de pueta
la veía cruzar en su bicicletita de carrera
Blanca.

(del libro “Dios TV”. Ed. Ananga Ranga, Chaco, 2004)



Los diamantes de Sofía

Sobre el peligro del cordón de la calle
espera sentadita
un choque de autos
un accidente que deje en sus manitas
los diamantes
resueltos del parabrisas.

(Del libro “Ser De Ruido”, Ed. Ananga Ranga, Chaco, 2006)




X

Cuando hablamos para cifrar y descifrar la vida / la poesía es la llave maestra.

Mis palabras, panaderos en volandas por el cementerio.

piedritas sobre la tumba/ germinan mensajes para el alma.



VI

Hay animales /que con la muerte de su amo /se mueren también.

Miro una foto de mi padre
y comprendo por fin a mi perro
que de ojitos diluidos y temblante
vuelve de sus revolcones en la osamenta.

¡Cómo huele y cuánto duele esta distancia!

La necesidad de empañarnos los ojos /que tienen los muertos/ nunca la podremos saciar.

(Del libro “Quherencia”, Ed. Ananga Ranga, Chaco, 2009)




Taxidermista

contra mis alfileres aletea tu libertad
dulce mariposita herida del deseo.

(inédito)

Prontuario: Tony Zalazar (Chaco, 1980) es Profesor en Letras, poeta y co-fundador del Taller Literario Ananga Ranga. Publicó a dúo con Mario Caparra "Poemas de Tractores" (2001, Ediciones P.Ar.I.A.) y "Dios TV" (2004); y junto a Caparra y Luis Argañarás "Homenage a Truhán" (2002). Participó en varias Antologías entre las que se destacan "Re(in)sistencia poética" (2005, Ed. Cospel) y "Los poetas interiores" (2006, Ed. Amargor-Selección y Prólogo Rodrigo Galarza). En el 2007 realizó junto a José Fraguas la antología de poetas chaqueños y correntinos "Ida y Vuelta". Publicó además los poemarios “Ser De Ruido” (2006), “Poerótica” (2008), “Tajos” (2009) y “Quherencia” (2009), todos por la editorial Ananga Ranga, en la que dirige la colección de poesía L.S.D. (Letras Sin Descartes). Promueve en Chaco y Corrientes, desde el 2002, la red solidaria de distribución de arte "El Asunto" (www.elasunto.com.ar). Escribe artículos literarios para las revistas culturales "cuna" y "Sr. Alelí" de Resistencia. Contacto: chukidelmal@hotmail.com

jueves, 23 de septiembre de 2010

Verónica Barrionuevo


Traducciones

el mapa del aula 12 dice
tierra del fuego
islas malvinas (arg) entre paréntesis
este paréntesis le causa gracia al inglesito
cuyo padre trabaja en la embajada
se lo dice al otro pero el otro no se ríe
el otro tiene ganas de fumar
piensa lejanamente
en el atado de cigarrillos que dejó en la mesa de luz
al lado de la cama en oslo
qué bien le vendría ahora un pucho
y el fuego entero de toda la tierra del fuego
que acaba de aprender es la ciudad más austral del mundo
y quizás la más fría



La gente que no duerme

algo en común tienen
la azafata que se desajusta el moño
y se reclina a cerrar un rato los ojos en la cabina

el médico que miles de kilómetros
más abajo fuma un cigarrillo
en la enfermería

la empleada del call center que se encierra
a llamar a la única persona con la que le importa hablar
en el baño
en un recreo cronometrado.

afuera caen
las dos de la mañana
sobre los párpados de litio de la calle

se pierde un micro de vista en otra ruta

la azafata retira copas
de primera clase.
el médico da indicaciones
sobre el control de las tres
a las enfermeras.
la empleada corta y vuelve
a calzarse la vincha y discar a California.


qué bien le vendría ahora un pucho
y el fuego entero de toda la tierra del fuego
que acaba de aprender es la ciudad más austral del mundo
y quizás la más fría



Torremolinos

vayámonos a algún lugar donde haya habido un terremoto -me dijo
a mí me sonó a letra de canción de the cure
me tomó de la mano y dijo
donde haya quedado todo destruido
trizas de civilizacion
donde haya mar y haya habido un terremoto
vayámonos

nos sentaríamos en la playa
con rompevientos y un termo
a tomar mate con miel
no son vacaciones
esa es la vida que quiero con vos -me dijo
después podemos dormir sobre el muelle
las olas nos humedecerían desde abajo
por las rendijitas de la madera hinchada
así pasaría el día entero
rodaría como una naranja de ombligo
con nosotros en el margen de la escena
puntitos apenas visibles en el margen de la escena
en el centro se olería todo el mar y el salitre

seríamos a la vez la pintura
y la mano del pintor
levantando en rojos el color de la tarde.





Azafata

En el sueño tenía un uniforme
de jersey azul, ajustado
que decía Vera Jane bordado en el pecho

había que tirar los toboganes
que eran blandos contra el cielo
las nubes parecían de espuma de afeitar

el avión se había quedado suspendido
como si hubiesen puesto pausa en una película
pero nadie tenía miedo
ni estaba preocupado

no había pasajeros fóbicos
todos nos íbamos tirando
bajábamos con suavidad
y caíamos de nuevo al mundo
después de ese adormecimiento intrauterino
que son los vuelos.

Nota:Nació en Buenos Aires en noviembre del '79. Estudió Letras en la UBA y Traductorado literario de Inglés. Actualmente estudia Edición. Trabaja como profesora de inglés y español para extranjeros. Algunos de sus poemas aparecieron en las revistas El Interpretador, Zona Moebius y La Sombra. En 2009 publicó en el libro colectivo “Laboratorio I” (Pornos/Milena Caserola Ed). Su blog es www.algunascosas.tumblr.com.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Diana Bellessi


El jardín

He construido un jardín como quien hace
los gestos correctos en el lugar errado.
Errado, no de error, sino de lugar otro,
como hablar con el reflejo del espejo
y no con quien se mira en él.
He construido un jardín para dialogar
allí, codo a codo en la belleza, con la siempre
muda pero activa muerte trabajando el corazón.
Deja el equipaje repetía, ahora que tu cuerpo
atisba las dos orillas, no hay nada, más
que los gestos precisos -dejarse ir- para cuidarlo
y ser, el jardín.
Atesora lo que pierdes, decía, esta muerte
hablando en perfecto y distanciado castellano.
Lo que pierdes, mientras tienes, es la sola compañía
que te allega, a la orilla lejana de la muerte.

Ahora la lengua puede desatarse para hablar.
Ella que nunca pudo el escalpelo del horror
provista de herramientas para hacer, maravilloso
de ominoso. Sólo digerible al ojo el terror
si la belleza lo sostiene. Mira el agujero
ciego: los gestos precisos y amorosos sin reflejo
en el espejo frente al cual, la operatoria carece
de sentido.

Tener un jardín es dejarse tener por él y su
eterno movimiento de partida. Flores, semillas y
plantas mueren para siempre o se renuevan. Hay
poda y hay momentos, en el ocaso dulce de una
tarde de verano, para verlo excediéndose de sí,
mientras la sombra de su caída anuncia
en el macizo fulgor de marzo, o en el dormir
sin sueño del sujeto cuando muere, mientras
la especie que lo contiene no cesa de forjarse.
El jardín exige, a su jardinera verlo morir.
Demanda su mano que recorte y modifique
la tierra desnuda, dada vuelta en los canteros
bajo la noche helada. El jardín mata
y pide ser muerto para ser jardín. Pero hacer
gestos correctos en el lugar errado,
disuelve la ecuación, descubre páramo.
Amor reclamado en diferencia como
cielo azul oscuro contra la pena. Gota
regia de la tormenta en cuyo abrazo llegas
a la orilla más lejana. I wish you
were here amor, pero sos, jardinera y no
jardín. Desenterraste mi corazón de tu cantero








El rehén escapa


Veranito de julio si las plantas
se extravían y yo también. Mis pies
caminan como raíces y adelante
está esa lámina que mi madre
recuerda, la escuela, sus nueve años:
Lámina de la vaca pastando

Y ella dice que decía: "qué digo,
qué escribo, he ahí una vaca, ahora qué"
Angustia frente al objeto rotundo
que en su descripción no se despliega
"Cómo celebro o discurro frente a esta
vaca que ocupa todo el lugar".
Hasta que alguien le dijo: "mirá detrás"
Y mi madre: "¡claro! me dije: leche,
queso... para que sirve y lo demás"
Mis ojos brillan ante la anécdota
oída mil veces, ahora plena
Y sigo con ella: "sí, le salen alas
y por la noche vuela tu vaca
pastando nubes y el trébol brilla
en sus ojos de rocío y pampa...
la vaca ah tu vaca". "No tanto"
me dice ella, y se ríe viendo
que nos vamos lejos por la ventana
de la escuelita, aquella lámina
que aún recuerdo y agrega: "seguro
que allí está, en la pared colgada"
bajo tortura o galopando magia
sin permiso la vaca, la preciosa
complicidad de verte madrecita
como yo a veces un tanto extraviada

Esto es aquello que en el otoño
la vida te regala





Love story


Estábamos
tomando mate en su rancho
bajo un mediodía de oro
en las riberas, San Pedro
era y ella
doña Aurorita López
Iban y venían tramos
de vida con el amargo
Los vecinos,
la miseria, el que está
en el río come, dijo,
Dios y Evita y qué ojos tiene
m'hijita
hasta que el relato ancló
en su hombre escuchando manso
mientras hacía el estofado
Supe ser
buenamoza dijo y aquí
amarró su barco un hijo
del gringo Ford. Me propuso
matrimonio
Consulté a mi padre y él
que sabía yo esperaba
al que hoy es mi marido
sirviendo
de soldado allá en el sur,
me miró de frente y dijo:
"Sepa usted y para siempre,
el corazón es una achura
que no se vende"





Día del perdón

De todas las cosas que me han pasado en esta vida
son las inocentes las que recuerdo con hondura
y más mientras los años a disparada como potros
en una estela de polvo también pasan y pasan,
pero el vicio nunca acaba de andar así ensuciando
esa claridad solita que viene por encanto
y por gualicho bruto se va de andar pensando fiero
o pensando mal de esto o de aquello y sobre todo
de la siempre linda inocencia franca para darle
a los demás y más aún de la que tienen los otros
o ganas de tenerlas de seguro como yo,
dar y recibir así de ida y vuelta y natural
si miramos bien las cosas qué fácil es perderse
en belleza inocente que no calcula porque ve
solamente hondura o ese espesor de la vida único
al hacer las cuentas donde es llamado el instante
que no nos dio cosa ninguna más que el alma entera
y sabionda de saber nada se lleva y sólo fue

ganar fue seguir en la montura sutil del viento


Nota: Nació en Zavalla, provincia de Santa Fe, Argentina, en 1946.
Ha publicado los siguientes libros de poemas: Crucero ecuatorial (1981); Tributo del mudo (1982); Danzante de doble máscara (1985); Eroica (1988); Buena travesía, buena ventura pequeña Uli (l991); El jardín (l993); Sur (1998); Mate cocido (2002); La edad dorada (2003); La rebelión del instante (2005); Tener lo que se tiene (poesía reunida, 2009).

martes, 21 de septiembre de 2010

Patricio Torne


Mundial

1

El inconciente colectivo
fisura, y por qué no.
Esos que alguna vez dijeron
“Que se vayan todos”, ahora
Dicen:
Vos entretenete con el fútbol.
Prendé la tele,
para eso está el mundial.
Divertite viendo
como juegan
los que llegaron.
No te calentés
en estos días, a nadie
se le ocurre contratar
mano de obra cuando
el mundial está ahí
al alcance de todos,
incluso de vos que estás colgado
de la luz
y todavía tenés tele.
A vos te gusta el Fútbol, disfrutalo
entonces, después se verá
como seguir. En última instancia, ya se sabe,
de algún culo
habrá de salir sangre,
o te venís con
nosotros que te bancamos
a muerte


2

Te acordás de las gambetas
en el campito?
Te acordás de esa cancha
cuando nadie tenía
una buena pelota (número cinco
y de cuero), pero
después del partido
compartíamos el frasco
de polyana cinco cinco cinco?
Entonces nos daba
el cuero, y aunque poca sopa
no había esas complicaciones
de las que hablan
en los programas de Cormillot.
O, si los había,
no nos importaba demasiado.
el tuerto Tamayo
ya está muerto,
y si no jugaba, relataba los partidos
con voz de Fiorabanti.
Te acordás?
Hay una zona oscura en mis recuerdos,
y por más que lo intento
no logro iluminar
un sólo gol. Me parece,
según se dieron las cosas,
que nunca debiera
haber jugado de once.



3

Vos no sabes
Lo que es ser un hincha.
Dejar que nada te distraiga cuando
llama el equipo
y estar allí.
No te confundas
cuando creas haberlo visto todo,
con la merca no alcanza, eso
es apenas una seña
para entretener
a la gilada. Nadie
muere joven
sin sentir la corrosión
del grupo metida
en sus entrañas.
Además
siempre hay un aura
esperando una cabeza
donde posarse,
y no es cuestión de
darle a la insistencia. No cabrón.
La caterva surge
naturalmente. Del mismo modo
en la tribuna, siempre,
nace un deudo que habrá
de tomar una manija
del cajón
que ha de llevarte.



4

Ahora,
nada es como entonces,
una magia que en la costa
lo domina todo.
Como aquella cancha
de Central
literalmente envuelta
con un patchwork
de arpillera. Toda una manzana
recorrida en lona,
flameando
según el viento
para que nadie vea gratis el partido
de la liga.
Allí dentro las voces resonando, y
afuera las voces resonando.
Banderas de la carencia que
se agitan a espaldas
de una tribuna improvisada.
Lo veo ahora,
cuando la tarde
cae oscureciendo las naranjas, y el
vientito de la costa está
calándoles los huesos
a la hinchada.
Será el final, entonces,
y el brindis consabido
de aquellos parroquianos
hasta entrada la noche.
El muro de trapos erizados
verá enrollarse y
como un fantasma dormirá
hasta el próximo
encuentro, mientras
en los días sucesivos,
inexorablemente, volverá la rutina
y el estadio seguirá siendo
el baldío.



5

De donde el aire
que grita de tal modo ese
gol arañando los planetas?
En que pulmón
cabe ese aire que al salir
despeina la cabeza
indiferente de la piba
y el perro
que pierde hasta las pulgas?
Katrina de visita penetrando
los cuerpos.
La garganta se ha partido,
encendida por la llama de ese gol.
Pero que importa?
El grito, de algún modo,
clamará por el brebaje,
que más que sed,
vendrá y dará batallas
al siniestro.



6

El día del arquero
debería ser ése.
Exactamente ése en que
las cosas salen de tal manera,
y festejar así los pelotazos
que atajamos.
Porque
de otro modo
nos rompían la red,
poniéndonos
al borde del exterminio
emocional.
Así ha de ser, no más,
el día del arquero.
Lleno de pelotas
atajadas.
Una y otra vez
atajadas de mil modos
sin haber convertido
un solo tanto.



7

Se gana por goleada
algunas veces.
Pero no siempre
ameritan los festejos
como quien conquista el cielo.
Si el adversario no está
a la altura de la circunstancia
más vale pudor que euforia.
Como el gladiador
muerto a instancias del
Cesar, la muchedumbre,
la espada, el tridente y la red,
pero saciado de sol
y una gloria que vuelve triste
a la tribuna porque sabe que ha perdido
lo más notable del circo.
Con un gol suele bastar
si la lucha está planteada
entre los iguales.
Hay batallas en las que
es preferible
un triunfo pírrico,
y no la suma de medallas,
goles, galardones
para contentar a la gilada



8

La llovizna
humedece la ropa
de los muchachos
que juegan en el pasto
resbaladizo.
La pelota apenas si recorre
un escaso trecho a pesar
del esfuerzo puesto
en cada patada.
Hay que iluminar
las estrategias
en el modo de jugar.
Cada pelota se domina
como mejor se puede.
Se depende de la suerte,
no de la experiencia.
Bajo la persistencia del agua
hasta el más bruto
de los pataduras
puede ser un genio,
O al revés, si hablamos
de los que más tarde
serán figuras.



9

Tantas naranjas
mandarinas
y algunas tunas
de Don Mata
acompañan
esos ramalazos
que sitúan la memoria
en el campito
y a la siesta.
Ernesto Trevisani
cargaba los cartuchos
con sal
(no era fácil
conquistar aquellos frutos),
algunas espaldas
atestiguan
los ardores del fracaso.
Alguien trajo
la vejiga del chancho
que faenaron
y todos
saben como inflarla
con un canuto de
tártago.
La felicidad estriba
en disfrutar lo que hay a mano.
Ya tenemos fútbol
para pasar la tarde.
Alguien dirá
después:
¡Muy fiero el partido
que jugamos!



10

Amanece y sobre el pasto
una sábana blanca
se tiende sobre el campo.
Igual que una mortaja,
el rocío,
exhibe su espesor hasta que
los primeros pibes
crucen la canchita
camino de la escuela
y sus huellas, oscuras,
contaminen la pureza
que el frío de la noche
ha dejado como herencia
en la mañana invernal.`
Será el recreo donde
podrán poner en práctica,
partido tras partido,
lo que, con mucha más pasión,
Jugarán por la tarde
cuando estalle la euforia de un
picado allí, donde el rocío
se va desvaneciendo,
en la tibieza de un día
que nunca será igual.



11

Si sos hincha te la jugás,
si no te quedás
en tu casa y mejor no digas
nada, dice Fabián,
que una vez me regaló
una camiseta del equipo
con la que ese año
no salieron campeones
de pura mala suerte.
Fabián dice
que la felicidad es esa
que te hace parte
de la barra que revienta
la tribuna y es como echarte
un polvo ¿viste?
Donde uno es capáz
de dar la vida y siempre vas
al frente sin arrugar.
A veces hay “queso”
y está muy bueno, dice,
pero otras sólo el tetra te hace
el aguante
calentándote la sangre.
Para estar allí tenés que estar dispuesto
A dejarlo todo y
Jugarte el todo por
el todo.
Si sos un pecho frío
mejor
ni te acerques a los que
sueñan
con el Fútbol y le ponen
a sus hijos nombres
como Diego
Enzo Javier Martín
Mariano Angel
o Lionel.



Nota:Patricio Torne nació en Helvecia (pcia de Santa Fe), el 31 de enero de 1956. Editó "Örbita de Endriago" (1989); "Helvecia y otros tópicos" (1990); "Donde muere la lógica" (1992); "Anacrónica" (1995) y "Perros" (2010). Reside en Villa Mercedes -San Luis- donde coordina los Talleres Literarios de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Económico-sociales de la U.N.S.L. desde 1985. Se ha desempeñado como periodista radial (fué miembro fundador y dirigió "La Zona", radio de la Facultad de ingeniería durante 16 años), y como periodista cultural.