jueves, 1 de abril de 2010

Celedonio Flores



Chorro

Cantilena rasposa de tu triste miseria
que escuchastes de pibe en el vago bulín,
aguantando a tu vieja las fajadas de histeria
y a tu viejo el rosario de tarugo manghín.

Nadie tuvo un consejo pa' tu vida de reo,
tras el largo reproche iba el faje fatal,
malanfiaste de salto, pelechastes bien feo
y la escuela fue un mito de liturgia ancestral.

No tuviste respeto a la ley, a la hombría,
y al derecho ganado por herencia o acción;
por los pobres buracos de tus pilchas, un día
se piantó la nobleza de tu buen corazón.

Por diabluras de pibe conocistes la cana
y barristes las cuadras en más e una ocasión,
te tirastes en contra de la gente bacana
pues creístes que el rana es pequero o ladrón.

Vos nacistes pa' chorro como yo pa' hacer versos,
como el gato pa' gato, como el león pa' ser león,
el destino que rige tus instintos perversos
es el mismo que rige mi cordial vocación.

Pa' qué vas a decirme que sos manso y sos bueno
si yo sé que en el fondo sin querer me engrupís;
por vivir tu existencia sin medida y sin freno
te dirá "Caro fratte" San Francisco de Asís.



El as de los ases

La moza más linda del barrio orillero
con fama sentada de alegre y coqueta,
que fue la querida de aquel guitarrero
matón y biabista, cantor y poeta.

Tristemente evoca el recuerdo querido
de amores que fueron y triunfos fugaces,
es que ella no ignora que tuvo un "marido"
que fue entre los guapos el as de los ases.

El as, porque nunca en acción apurada
los taitas lo vieron ponerse amarillo;
se dio todo entero y su ágil visteada
remató en la marca de su fiel cuchillo.

¡Y cuando cantaba!, más bien parecía
su canto una airada protesta de pena
a la novia mala que no lo quería,
a la madrecita viejecita y buena.

Al Destino ingrato que no tuvo halago
para su existencia ruin, atrabiliaria...
¡Tradicionalmente se creyó un rezago
de gaucho bandido, perseguido y paria!

Por eso en las noches templadas de luna
pulsó su guitarra bajo el emparrado,
en una milonga deshojó una a una
las rosas marchitas del gaucho pasado.

Por eso la viola ya no es en la pieza
nada más que un mueble de adorno lujoso;
su dueño, una noche en gaucha proeza,
cayó bajo el plomo mortal de un bufoso.

Por eso la moza del barrio orillero,
bonita y con fama de alegre y coqueta,
recuerda a su guapo: aquel guitarrero
matón y biabista, cantor y poeta...




Autorretrato

Pinta de "shushetín", visto a la moda
porque el sastre me cobra el mismo precio;
al pantalón planchado no lo desprecio,
y el "yuguillo" encolao no me incomoda...

Remato una verbena con whisky y soda;
encurdelao no soy matón ni necio.
Le tengo "al carro de la vida" aprecio,
pero emberretinao... ¡la juego toda!...

Como no soy vicioso, ni la "carpeta"
ni el burro más ligero ni el más maleta
le han sacao mucho vento a este bacán

Pero, artísticamente, soy "milonguero",
porque..., a una opereta de Lehar, prefiero
los canyengues que siempre tangueó Cobián...



El perro flaco

Esquelético, hambriento, el pobre tiene
los ojos tristes y el andar calmoso,
a ratos a la sombra se detiene
en procura de un poco de reposo.

La turba de pilletes atorrantes
lo acosa a cascotazos despiadada,
él los mira con ojos suplicantes
y continúa su infeliz jornada...

¡Esta rabioso!, grita una chicuela
que pasa en dirección para la escuela,
y huye del can, llorosa y asustada.

Y por instigación de una vecina,
el botón de parada en una esquina
le acelera su marcha hacia la Nada.




Guarda de ómnibus

Pa' fioca no sirvió, porque una mina
a quien le hizo un laburo deshonesto,
le dio el apuntamiento en una esquina
y delante del cana le dio el pesto...

Quiso hacer un "Scruche" y cuando fueron
a arreglar la cuestión de la viyuya
te le hicieron un "laburo", te le hicieron
que tuvo que poner menega suya.

Fue pintor albañil, bandoneonista,
cantor aficionado, fue cloaquista,
batidor, amargado y atorrante...

Hoy requinta una gorra, usa taquito,
se apila a una piolita y pega el grito:
"Se me quieren correr más adelante".

Nota:Celedonio Esteban Flores (Buenos Aires, 3 de agosto de 1896 - † 28 de julio de 1947), conocido artísticamente como Celedonio Flores fue un poeta y letrista argentino.Nació en la ciudad de Buenos Aires, en el barrio de Villa Crespo, habitado mayoritariamente por criollos e inmigrantes de diferentes orígenes. En ese activo foco de cultura popular transcurrió su infancia y su adolescencia, convirtiéndose en los años 20 en un poeta y letrista de gran popularidad y de hábitos bohemios. En su juventud también fue boxeador.

1 comentario:

  1. ¡Un grande, Celedonio Flores!. Esto SI que es poesía.

    ResponderEliminar